El Presidente Sánchez humilla al deporte español poniendo a un ministro que desprecia, desconoce e insulta al propio deporte. Nadie entiende a qué viene tan extraño nombramiento

El nuevo Presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez ha nombrado Ministro de Cultura y Deporte a un tal Maxim Huerta y da la sensación de que le ha tomado el pelo al deporte español y a sus aficionados.
La decisión del Presidente Sánchez es de traca porque ha nombrado Ministro del Deporte a un valenciano con nombre de restaurante francés que va por la vida presumiendo de no tener ni puta idea de deporte. Cosa extrañísima, cuando el propio Pedro Sánchez ha sido jugador de baloncesto y conoce en qué terreno se mueve.
¿A qué se ha debido entonces esta patochada?
No lo sé. Desconozco los motivos. Puede que el Presidente se haya pasado de moderno.
Yo, por mi parte, considero que se trata de una irresponsabilidad del Señor Sánchez y de una osadía del nuevo Ministro que acepta un cargo para el que no está capacitado, dicho por el mismo con otras palabras y presumiendo de ello en las redes sociales.
Tiene que haber algo más. El Presidente del Gobierno no nombra Ministro de Cultura y Deporte a un influencer, representativo de un colectivo muy importante e influyente en la sociedad española, sabiendo como sabía que entraría como un elefante en una cacharrería al haber escrito que odiaba el deporte.
Si el Sr. Huerta tenía que ser ministro por motivos que a mí se me escapan, creo que el Señor Sánchez, al menos, debería haber evitado humillar al Deporte Español. Hubiera bastado con que el Presidente del Gobierno hubiese trasvasado las competencias de deportes a otros Ministerios. Hubiera dado igual. Maxim presume de cultureta y es posible que entonces sería muy feliz solo con el Ministerio de Cultura. Lo suyo hubiera sido poner al frente del deporte a un experto cualificado.
Señor Presidente del Gobierno, con la designación del Señor Huerta para Ministro del Deporte, usted y el nuevo Ministro desprecian el Deporte español, a los deportistas y a los aficionados que seguimos alguna disciplina deportiva. Ese no es el camino.
José Antonio Rosa






