Adivina, adivinanza… ¿Hay psicópatas en Pozuelo? ¿Quién utiliza el encanto, la manipulación, la intimidación y la violencia verbal para controlar a los demás? Un artículo de Rayo Luminoso

Hoy, con el permiso del director de El Correo de Pozuelo, quiero plantear un juego, una adivinanza, en este artículo… Va sobre el comportamiento más o menos anómalo de las personas y dejando claro que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia…
La adivinanza va sobre la psicopatía…
La psicopatía es una palabra que proviene del egipcio medio Sšn (‘flor de loto’). Aparece por primera vez en un sarcófago de la Undécima Dinastía del 2000 a. C. Con ello quiero decir que no es cosa de ahora. Y que es un trastorno antisocial de la personalidad del individuo que viene casi desde la eternidad.
Un psicópata es lo que se entiende por una persona incapaz de ponerse en el lugar del otro, alguien con falta absoluta de empatía. Estas personas suelen tener falta de conciencia y remordimiento, impulsividad, irresponsabilidad e irritabilidad. Además, el psicópata es un manipulador por excelencia. No lo digo yo, lo dicen los que saben de las conductas humanas.
En cualquier caso, no hay que alarmarse, muy pocos de ellos terminan siendo delincuentes y apenas suponen un 4% de la población. Pero están ahí. Son una realidad. Y, como tal, hay que asumirlo.
¿Retrata a alguien de su entorno esta definición?
¿Tal vez un jefe, un vecino, una pareja o un hijo, un amigo, un conocido…?
Podría ser que sí. Podría ser cualquiera. Estamos rodeados de personas que poseen alguno de estos rasgos enfermizos.
Según las estadísticas, a lo largo de una vida podemos cruzarnos con, al menos, dos personas que padecen estos trastornos, aunque no es fácil reconocerlas porque suelen llevar la máscara de la cordura.
Los psicópatas son depredadores sociales de su propia especie que utilizan el encanto, la manipulación, la intimidación y la violencia verbal para controlar a los demás y satisfacer sus propias necesidades egoístas.
Faltos de conciencia y de sentimientos hacia los demás, toman con extraordinaria sangre fría lo que les viene en gana y, cuando lo desean, violan las normas y expectativas sociales sin el menor sentimiento de culpa ni remordimiento alguno.
Son, en definitiva, lo que se conoce en español como ‘malas personas’…
Adivina, adivinanza. Aquí es donde está el juego…
¿Quién conoce alguna persona con este tipo de comportamiento en Pozuelo de Alarcón?
Frío…
¿Y que, por ejemplo, tenga poder?
Templado…
¿Acaso trabaja en el Ayuntamiento de Pozuelo?
Piense mal y se quemará…
El problema es que la farmacia, donde se vende la medicina que lo cura, solo abre al público cada cuatro años.
El Rayo Luminoso






