“La Junta de Gobierno a examen”, es una ventana de viento periodístico fresco que debe obligar a Quislant a cambiar su política oscurantista. Un artículo de Juan Pozuelo

En las últimas semanas he estado siguiendo muy atentamente la nueva ventana de este periódico, que el Capitán ha venido en denominar “La Junta de Gobierno a examen”.
La he seguido con interés porque me parece una gran novedad que un medio de comunicación como éste sea capaz de sonrojar al gobierno municipal, sacando a la luz pública lo más secreto de su gestión o, dicho de otra forma, las decisiones que conforman su política, unas veces interesada, otras de amiguismo puro y otras de tipo clientelar.
Como pozuelero que defiende la trasparencia en la gestión de cualquier gobierno y que se encuentra a gusto con la expresión, no sé si castellana, que dice: “al pan pan y al vino vino” y que significa que a cada cosa hay que llamarla por su nombre, no me podía imaginar que este gobierno municipal tuviese la piel tan teñida de oscura y, como se dice en una de las ventanas aparecidas la semana pasada, da la sensación de que gestionan y administran nuestra ciudad desde una cueva.
Es intolerable, por ejemplo, que hubiera, después de cuatro semanas, hasta 52 propuestas del gobierno sin ofrecer detalle alguno a la ciudadanía. ¿Qué tipo de transparencia es esa? ¿De qué alardea la Alcaldesa cuando afirma que el Ayuntamiento tiene una puntuación en transparencia de 96 sobre 100? ¿A quién quiere engañar?
Como intolerable es que la Junta de Gobierno haya adjudicado un contrato de servicio de ayuda a domicilio para personas dependientes, a una empresa que oferta cobrar 14,77 euros por cada hora que dediquen sus empleados al auxilio o acompañamiento de nuestros mayores y personas dependientes. ¿Qué sueldo de miseria le queda al pobre empleado? ¿Qué cariño hay que esperar de un acompañante o cuidador hacia el dependiente al que acompaña o cuida, que cobra menos de seis euros la hora?
Por supuesto, no me gusta el derroche ni que se pague más por un servicio que no lo merece, pero en este caso creo que esa tarifa se queda claramente insuficiente.
Otra cosa que me enerva es la vía, posiblemente legal pero no por ello menos oscurantista, que utiliza este gobierno municipal para la aprobación de gastos hasta 18.000 euros que presentan las distintas concejalías y que no sean supervisados y controlados por nadie, ni siquiera por los partidos de la oposición, que aprueban las “daciones de cuenta” (que palabra tan rebuscada) sin tener idea y haber visto lo que aprueban.
Estoy seguro de que esta nueva ventana que nos está ofreciendo diariamente el Capitán, dará mucho que hablar en los mentideros políticos de Pozuelo. Los tres partidos de la oposición deberían seguirla y ejercer de eso, de oposición (para eso les pagamos), contra un gobierno que debe rectificar su política oscurantista.
Juan Pozuelo






