Quislant está pidiendo a voces una moción de censura tras comportarse tan despectivamente con sus concejales, especialmente con Félix Alba. Un artículo de Domingo Domené

Félix Alba, el doctor don Félix Alba ha dimitido como primer teniente de alcalde y concejal de nuestra villa. Dicen las buenas lenguas que estaba hasta los pulmones del menosprecio insultante, de la marginación a la que estaba sometido por la alcaldesa. Y como además tiene una profesión y un puesto de trabajo que le dan para comer pues ha dicho: -Ahí te quedas
Dicen esas mismas lenguas que la alcaldesa, al Ama como la llaman algunos, ha perdido el tino. Aunque me cueste creerlo pudiera ser. Las dos o tres veces que he hablado con ella me pareció agradable y sensata. Sin embargo, según muchos funcionarios del Ayuntamiento de Pozuelo, hace un tiempo que está desatinada: voces, insultos, gestos despectivos, … sin razón. ¿Por qué? ¿Qué le ha pasado? ¿Está cabreada porque no la han elegido gran jefa del PP en Pozuelo?
El que el doctor Alba deje el Ayuntamiento es una pérdida sensible para nuestra villa. Sin ánimo de hacer un listado de su labor como concejal de Sanidad, quiero recordar que él fue el promotor del actual tanatorio, que abrió el centro de salud de Somosaguas y que no hace mucho propuso la ampliación del cementerio de una manera razonable. Y sobre todo: ¡siempre estaba dispuesto a escuchar, y escuchaba, a los vecinos!
Era un concejal querido y respetado por la mayoría de la gente. No he oído a nadie decir una sola mala palabra contra él y las pocas veces que he coincidido en un bar con él me he quedado sorprendido: saludos y más saludos, invitaciones, agradecimientos, … Y eso lo sabe el PP que por ello lo ha usado una y otra vez como reclamo electoral. En la lista que encabezaba mi buen amigo y buen alcalde don Jesús Sepúlveda iba el tercero para eso, para que la gente al ver su nombre en un lugar tan destacado diera sus votos al PP. Cuando Sepúlveda dimitió hubo un momento en el que pensamos que el nuevo alcalde sería él porque el segundo de la lista era un forastero. El PP eligió al forastero. En las últimas elecciones ocurrió otro tanto. La cabeza de la lista, doña Paloma Adrados se fue a la Asamblea de Madrid, la segunda era forastera. Nos dijimos: el PP no volverá a cometer el mismo error que cuando dimitió Sepúlveda. Pues lo ha cometido: la alcaldesa fue la forastera.
El PP, y acaso también los demás partidos, debieran hacérselo mirar. Que en una villa como la nuestra con ochenta y muchos mil habitantes, en una villa que posiblemente sea la que tiene entre el vecindario el mayor porcentaje de titulados superiores, el que cualquier partido no encuentre veinticinco vecinos para elaborar la candidatura a las municipales da a entender que ese partido tiene poco arraigo y menos interés por gobernarnos o que aquí viene para buscar acomodo a los de su plantilla (los más pelotas y los que aplauden mejor).
Don Enrique Ruíz, el nuevo gran jefe del PP en Pozuelo, y pozuelero de toda la vida, debiera ir pensando en que los futuros candidatos a las municipales sean, como él, pozueleros al cien por cien, que no queremos concejales mercenarios. De lo contrario puede ser que su partido pierda las elecciones. Quienes votaron al PP porque en él estaba el doctor Félix Alba casi seguro que no volverán a hacerlo si vuelve a haber forasteros.
Las buenas lenguas siguen diciendo que al Ama está empeñada en echar a todos los concejales del PP que son pozueleros, que quienes le gustan a ella son los de su misma condición: forasteros, incluso los de un lugar tan diferente como Villaba. Puede que esté cometiendo un terrible error. Si yo me hubiera encontrado en el papel del doctor Alba no hubiera dimitido como concejal y habría insinuado a los partidos de la oposición que una moción de censura podría tener éxito: bastaría -y bastará- con que a cuatro concejales les entrara dolor de cabeza y no acudieran a la sesión. La oposición ganaría por once votos contra diez. Si tuviera que darle un concejo a alguno de esos concejales que el ama quiere colocar bajo la escalera le diría: -Aguanta, no dimitas, habla con la oposición y así puede que quien se vaya sea ella.
Doctor Alba: le ruego acepte el agradecimiento y el más cordial saludo tanto mío como de las muchas personas que piensan igual. Un abrazo.
Domingo Domené






