Serias dudas en la versión: Los consejeros González Taboada y Sánchez Martos no fueron cesados por Cifuentes si no que dimitieron a petición propia, según la nota oficial

La nota oficial del cese de los responsables de Medio Ambiente y de Sanidad asegura que ambos salen a «petición propia», aunque esta versión sea bastante cuestionada, entre otras cosas porque ambos consejeros estaban señalados desde hacía meses. Habían generado sendas crisis que les habían dejado «tocados» dentro y fuera del Ejecutivo.
Jaime González Taboada deja la cartera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio había pedido el relevo el pasado mes de marzo cuando Cifuentes fue elegida presidenta del PP de Madrid y le designó como número tres del partido para «potenciar la estructura en los 179 municipios de cara a las próximas elecciones de 2019».
Pero la realidad es que hacía tiempo que Taboada era un problema para Cifuentes. Los jueces y la Fiscalía que investigan la trama Púnica le están pisando los talones por su etapa anterior en la Comunidad, en la Consejería que dirigía Francisco Granados.
En el caso de ser imputado, el código ético impuesto por Cifuentes le obligaría a dimitir también de su cargo en el partido, pero con su salida del Gobierno la presidenta regional reduce el impacto sobre ella y su equipo que provocaría la noticia.
El cese de Sánchez Martos, en cambio, es diferente. El Gobierno regional asegura que se ha ido por voluntad propia, pero lo cierto es que hasta casi el último momento ha defendido que tenía «actitud e ilusión mucho más fuerte» que cuando llegó.
Sánchez Martos ha sido el único consejero reprobado en la historia de la Asamblea regional. Sucedió en junio: los tres grupos de la oposición se pusieron de acuerdo en pedir su dimisión por tomar «decisiones arbitrarias, falta de rigor y nula planificación» al frente de la Sanidad.
Sus controvertidas declaraciones al pedir a los niños que hicieran abanicos de papel en las aulas para combatir una ola de calor, que provocó vómitos y ansiedad en los escolares, fue la gota que colmó la paciencia de Cifuentes, que ha visto cómo el consejero de Sanidad salía más en los medios por sus declaraciones que por su gestión. Cuando antes de verano le pidió no seguir, Cifuentes le pidió aguantar hasta el Debate sobre el estado de la región.






