Comienza un fantástico curso político en Pozuelo con su alcaldesa haciendo de ‘gonzaloaguado’, ya que ni va a ser presidenta del PP ni candidata a la alcaldía en el 2019

No sé si todos los concejales del Gobierno de Pozuelo habrán vuelto a sus despachos porque para ellos eso de trabajar es un concepto discutido y discutible. Tampoco sé si la alcaldesa Quislant los reunirá para explicarle los objetivos del curso político que empieza hoy aunque no tengo claro si se los ha explicado alguna vez a lo largo de la legislatura… O mejor, ni siquiera sé si la alcaldesa conoce sus propios objetivos políticos. Lo que sí tengo claro es que, este año, los que nos dedicamos a la observancia político-pozuelera nos vamos a divertir…
Quedan apenas dos años de política (aunque el último de la legislatura no cuenta porque los partidos ya están a otra cosa) y lo peor es que Quislant ya sabe que no va a ser presidenta del PP de Pozuelo ni va a seguir de alcaldesa de la villa. Por arte del birlibirloque, el PP regional la ha convertido en un “gonzaloaguado” cualquiera. Haga lo que haga, dará igual. Y eso tiene su aquel…
Ahí está el intríngulis de la cuestión.
Recuerdo que el alcalde Aguado, cuando estuvo en la misma situación, se dedicó, durante los dos años respectivos, a la relajación. Política de perfil bajo tirando a plano. Total daba igual. De lo que se trataba era de sentarse a la puerta de la alcaldía para ver pasar el tiempo esperando a su sucesor. Sucesora en aquel caso. Le prometieron un carguito en Madrid y a Pozuelo que le diesen por allí mismo.
Le recuerdo con su libretita apuntado cosas en ella para dar la sensación de que hacía algo… Lo que yo daría por saber si lo que apuntaba eran problemas de Pozuelo o pensamientos oníricos. Y se fue… Se fue. Se fue como el novio de Laura Pausini.
En su defensa hay que decir que, desde el minuto uno, Gonzalo supo cuál era su papel y no se apartó ni un milímetro de él. Y lo que es mejor, mantuvo su dignidad hasta el final.
Lo divertido ahora es saber cómo se comportará Susana Pérez Quislant en estos dos años que le quedan haciendo de “Gonzalo Aguado”…
¿Se comportará como aquel alcalde accidental y se irá también con dignidad o se echará al monte? Ella es muy suya…
Abro paréntesis: Este verano he creado un Consejo de Redacción. Lo forma un pequeño grupo de asesores con conocimiento y experiencia en política pozuelera que me ayudarán a elaborar la opinión diaria de El Correo de Pozuelo. Vienen tiempos apasionantes y es bueno tener distintas visiones para que luego no digan. Cierro paréntesis.
Dicho esto y consultado el Consejo de Redacción, he de reconocer que hay diversidad de opiniones sobre lo que hará la alcaldesa Quislant en estos próximos dos años, habida cuenta de que se va sin remedio…
Hay quien asegura que se dedicará a morir, políticamente, matando. La soberbia de esta mujer es tanta que no se resignará a no ser nada y tomará decisiones a tutiplén… Caiga quien caiga. Hacer por hacer. Sin ton ni son. Se irá matando y dejando el Ayuntamiento roto, a Pozuelo con otros 4 años perdidos, al PP con muchas intrigas y con una gran desolación de 700 trabajadores que no saben qué hacer cuando llegan los lunes.
Hay quien opina, por otra parte, que Susana se dedicará a demostrar que es mejor que la presidenta o el presidente de la Agrupación del PP de Pozuelo y para ello le hará la vida imposible. Tú quieres una cosa, yo la contraria. Pero yo manejo el presupuesto. Y el PP seguirá absolutamente dividido y desorientado.
Y hay quien piensa, a su vez, que no hará nada. Pero no en plan “gonzaloaguado” sino en plan víctima. Llorando a moco tendido por los rincones. A canales, decía la copla.
Diciéndole a todo el mundo que todo ha sido culpa de los medios, de un medio de comunicación concretamente; que ella era una buena alcaldesa llena de ideas pero que, como el equipo se lo dieron y eran unos mercenarios, ella no pudo hacer nada. Además, no hacían más que filtrar todas sus ideas a ese malvado medio de comunicación que, por cierto, las criticaba todas… Y que así no podía trabajar. En plan catalán. Victimismo en estado puro. Yo no tengo la culpa. Ella, en eso, es una maestra.
Pero ¿qué más cosas puede hacer mientras espera irse?
Esa es la pregunta del millón de euros. Cualquiera sabe pero hay que temerse lo peor. Ella nunca ha hecho equipo porque su manera de ser no se lo permite. Se le han ido jefes de gabinete, asesores, directores de área, directores de comunicación, no se habla con los tenientes de alcalde y, ahora, su mejor amiga es Almudena Ruiz, a la que odiaba hace pocos meses.
Cuentan y no paran de los desaires que Quislant le hizo a la hermana de Enrique Ruiz. Me contaron en el Consejo de Redacción que hay, incluso, grabaciones sobre el trato despectivo y cruel que la alcaldesa dispensaba a la concejala de Educación… (A ver si hay suerte y las consigo).
En fin, que se presenta un curso político extraordinario…
El Capitán Possuelo






