El día que se conmovió La Finca de Pozuelo: La grave lesión de Fernando Torres asustó a su mujer

La grave lesión que sufrió el delantero del Atlético de Madrid en La Coruña alteró el pulso de muchos vecinos de La Finca de Pozuelo, ya que en esa colonia viven muchos futbolistas de élite pero sobre todo en la casa del propio Fernando, donde su mujer Olalla Domínguez se mostró muy preocupada, según cuenta ABC.
Fernando Torres sufrió una conmoción cerebral a causa de un choque frontal y pasó la noche en el hospital. En cuanto el delantero del Atlético de Madrid despertó, lo primero que hizo fue llamar a su mujer para decirle que estaba bien.
Olalla es una mujer tremendamente familiar, igual que Fernando. Viven en La Finca pero no hacen apenas vida social. A los dos les encanta llevar y recoger a los niños en el Colegio Americano, donde estudian.
Los planes de los Torres siempre giran en torno a los pequeños y de ahí que hoy las amigas de Olalla sean sobre todo las mamás de los compañeros de sus hijos. Las fiestas de cumpleaños y otras reuniones hacen que el circulo social se restrinja a ese ambiente donde se sienten muy cómodos y realizados.
Discreta en todo lo que hace, en el barrio compostelano de Olalla cuentan que siempre fue una joven responsable y buena estudiante, que le encantaba patinar y que estaba muy apegada a los suyos.
Así fue hasta el día que tuvo que hacer las maletas y mudarse a vivir con Torres, el «Niño», y padre de sus tres hijos: Nora, Leo y Elsa.
Olalla sabía que la carrera deportiva de su pareja exigía abandonar su tierra y nunca lo dudó, aunque sí le costó. De ahí que siempre que puede intente viajar para ver a sus seres queridos, algo que hacía de manera casi rutinaria en los primeros tiempos de su noviazgo, cuando no había niños ni estancias en Inglaterra.
La familia Torres-Domínguez reside en la exclusiva Urbanización de Los Lagos, la más selecta de la zona residencial de La Finca en Pozuelo de Alarcón. La vivienda, una de las más lujosas del complejo, tiene una superficie de 4.000 metros cuadrados, 1.300 edificados, y dispone de cuatro dormitorios, piscina privada, ‘jacuzzi’, gimnasio, garaje para 10 coches y sala de cine.






