La alcaldesa Quislant se mete en un jardín político con la reforma del Reglamento del Pleno que tendrá un coste inimaginable para el PP de Pozuelo y para ella misma

Siempre he pensado que la alcaldesa Quislant no es política. Hasta la saciedad he dicho que es una mujer que está en política por accidente ya que ni es política ni sabe de qué va la cosa. Pero no se asusten que no voy a exponer aquí y ahora, otra vez, las razones por las que pienso así. Hoy, solo voy a dar una nueva razón. Una más de tantas tontería políticas como hace y en las que demuestra bisoñez y falta de talento político. Una sola pero muy poderosa.
Y es que la reforma del Reglamento Orgánico del Pleno (ROP) que ha iniciado, precipitadamente, en el mes de enero pasado, no es más que una muestra de esa torpeza política. Después de ver el contenido real de la reforma, he de decir que Quislant se ha metido en un jardín político que le pasará un importante coste al PP. Y a ella misma. No se entiende de ninguna manera que monte un pollo político-antidemocrático como éste para hacer una reforma tan insignificante. Y caprichosa. Y eso es de mala política. O, mejor, de no ser política porque no ha valorado el coste en votos que puede tener.
No sé quien se lo habrá aconsejado tomar una decisión así. No sé si habrá sido su consejera áulica Isabel Borrego o su valido el vicealcalde Augusto González o, incluso, que una mañana se haya levantado ocurrente y lo haya pensado ella misma con su propio mecanismo, pero la reforma solo es una muestra de esa torpeza política. O de un capricho. Y me consta que hay miembros de su Gobierno que están absolutamente en contra. La postura de Félix Alba, una vez más, no la entiendo. Y mucho menos de ese grupito de concejales irrespetuosos del Gobierno que entran y salen de la Comisión en la que se está discutiendo la reforma como Pedro por su casa, para demostrar que son muchos y que tienen mayoría absoluta. El respeto político de este Gobierno es nulo. Un día de estos hablaré de esa falta de respeto institucional.
Pero volviendo al tema de la reforma, creo que todo este cacao es debido a que la alcaldesa no quiere trabajar. A ella le gusta figurar pero trabajar no está en su agenda.
No le gusta que una parte del Gobierno, en esos Plenos del Ayuntamiento, sea iniciativa política porque su Gobierno no la tiene. No tiene iniciativa política. Y con esta reforma lo que quiere es legalizar esa falta de talento. Entre otras cosas porque el talento se consigue trabajando y eso, insisto, no le gusta. Como, además, no tiene un plan político para Pozuelo, se ha cansado de hacer el ridículo presentando en el Pleno, cada mes, tres mociones absurdas y risibles.
Tampoco quiere para evitar ese ridículo que la Oposición le pregunte, aunque eso conculque el espíritu de la ley y cercene la función de control de los desmanes del Gobierno que tiene la Oposición. Pero a ella le da igual. Ella quiere elegir las preguntas orales que le deben hacer y, en plan Nicolás Maduro, decir las preguntas escritas que no se deben repetir en el Pleno.
Yo sabía que la repetición de las preguntas de la Oposición le molestaría. Estaba seguro. Este Gobierno, desde su soberbia y falta de respeto por la Oposición y los contribuyentes, contestaba a las preguntas escritas de la oposición con displicencia y desinterés. Como molesto porque se las hiciesen. Ay, PP de Pozuelo. Sabía que la altanería pepera de estos personajes políticos menores no lo soportaba y así ha sido. Yo soy el poder y decido. Ay, Susana. Alguien debería darte una lección, aunque fuese en cuatro tardes, de lo que es Democracia.
Pero con esta reforma chundarata, torpe y caprichosa Quislant va a conseguir el efecto político contrario. Ya estamos en otro tiempo político aunque ella no se haya enterado y si la oposición es lista, aprovechará este error morrocotudo. Y esta tontería le costará muchos votos. Los contribuyentes de Pozuelo no merecen que les gobierne alguien así.
Creo que esta reforma, además, es la prueba del nueve para que el PP nacional y regional tomen cartas en el asunto, tras los congresos respectivos, porque ven que pueden perder el Gobierno de Pozuelo, la ciudad referencia del partido.
Me temo, alcaldesa, que esta bobada te va a devolver a la administración pepera. De donde nunca debiste salir.
Adrados, no te lo perdonaré nunca.
El Capitán Possuelo






