El PP de Pozuelo y la presunción de inocencia: una asignatura pendiente de alcaldesas y concejales de esta ciudad al que algún día se les demandará

El martes pasado hice pellas…. Os pido disculpas a todos. Pero tengo un encargo muy importante que tenía que terminar. Decidí encerrarme en mi taller para cumplir. Porque, como dice mi Luis, yo “soy muy cumplidora”. Me hace gracia. Pero, es verdad.
Mi Capi me comprendió y me permitió centrarme en mi negocio. Es muy bueno y me entiende. Pero, como siempre, con un ojo puesto en nuestra política municipal. ¡No cambiaré!
Y del Pleno venía a hablaros. ¡Me lo tragué enterito! Ya lo haré otro día. Tengo temas pendientes. Mónica, Almudena, Paloma Tejero, Carlitos Ulecia…. ¡UFFFF!
Reconozco que estoy impactada por la muerte de Rita Barberá. Y ellos podrán esperar. Desgraciadamente, nos toca aguantarles unos años más. Se lo dije a Sebastián. Rita. Pobre Rita. Triste final para esta gran mujer luchadora. En fin. Ni los 25 concejales de la Casa Consistorial pozuelera juntos hacen una sola Rita. Y ni ella se merece que la mezcle con tanta mediocridad.
Sin embargo, estos del PP de mi pueblo tienen mucho que ver con aquellos que acabaron con Rita Barberá. Que la machacaron en vida. Que la cuestionaron. Que la “expulsaron” de su partido por corrupta, sin presunción de inocencia. Estos peperos y algunos de la oposición son el fiel reflejo de esa sociedad que estamos creando de “caza de brujas” y de época inquisitorial.
¿Llorarán los falsos concejales peperos de Pozuelo la muerte de Rita Barberá?
Nos tomamos un café con mi amiga María, al día siguiente, y explotó. Y soltó por esa boquita que tiene lo peor que os podéis imaginar.
Condenar a un político sin juicio y sin sentencia no es una novedad. Y, es verdad, en mi pueblo pasa. Ha pasado y sigue pasando.
La oposición política sigue hablando de corrupción sobre asuntos que están archivados y sobre un asunto que no tiene sentencia, aún. Llevan más de siete años llamando corrupto a un Alcalde sin que exista sentencia. Pero que lo diga la oposición, es casi comprensible, viendo el nivel político de nuestro país. Pero lo que es absolutamente bochornoso y deleznable es que el PP de Pozuelo haya mantenido viva la sombra de la corrupción en el Ayuntamiento. Es deleznable que ni la YA OLVIDADA ni la Accidental Alcaldesa ni muchos de los concejales de entonces y ahora, salgan en defensa de la presunción de inocencia de quien fue su Alcalde.
Sebastián está muy decepcionado. Recordó a Jesús Sepúlveda y otros que siguen siendo condenados por sus compañeros de filas, del PP. Unos porque “queda mal hablar bien del ex Alcalde públicamente” y otros por una asquerosa estrategia personal y política. Y todos, en definitiva, por intereses económicos. María se lamentó de que la política nos trajera a personas tan, ¿cómo dijo…? rastreras, creo recordar. Y Sebastián respondió: “sobre todo a nuestro pueblo”.
Sebastián también recordó a esa ex concejala que tanto les duele cuando habla y que sus “queridos compañeros” de filas peperas siguen “cuchicheando” sobre ella para seguir desprestigiándola. A esos “cuchicheos” de gente mediocre, se les une de forma permanente la campaña contra ella del “medio amigo financiado por todos los pozueleros”.
¡Cuidado que asoma la patita! Todos la temen. Pero ella sigue hablando. Y Sebastián quiere que siga así.
María dio el último sorbo a su café. “Todo esto empieza a dar asco”. Pagó. Y se marchó.
Sebastián se quedó conmigo. Y muy triste me reconoció que su partido es el reflejo de un funeral, como dijo “Un vecino observador” en este mismo medio digital, porque se les ha muerto la ilusión. “Necesitamos a alguien diferente en el PP. Alguien que nos devuelva la ilusión y que defienda nuestros principios y valores”.
Volví al taller y pensé en esos políticos señalados de mi pueblo. Y me dio pena.
Ya sabéis que a mí me caía muy bien Jesús Sepúlveda. Y no me importa decirlo. Pero, creo, que no era solo a mí. Los afiliados del PP de Pozuelo siguen teniéndole mucho cariño. Y muchos vecinos seguimos recordándole como un gran alcalde. Pero está sentado en el banquillo.
Pozuelo habrá vivido etapas de luces y sombras. Con todos sus Alcaldes y Alcaldesas. Pero es indudable que el cambio para bien vino de la mano de Sepúlveda. Yo siempre os he dicho que ojalá le declaren inocente de esos delitos que dicen que cometió cuando era Alcalde. Me alegraría. Y no lo digo por él. Me alegraría por todos los vecinos. Por los funcionarios que han sido atacados, arrinconados e incluso, insultados. Y, me alegraría, porque me consta que hubo concejales que trabajaron mucho a su lado. Se patearon el pueblo. Las urbanizaciones. Trabajaron codo a codo con funcionarios. Respetaban al personal de la casa. Por esos concejales, que ya no están, también me alegraría.
Tristemente comparto la opinión de Sebastián y María. La YA OLVIDADA, Susana Pérez Quislant y todos los demás, concejales y cargos de su partido, pudieron hacer algo por esclarecer la verdad. Pudieron haber apelado a la presunción de inocencia. Pudieron evitar difundir la sombra de la corrupción y agarrarse a ella. Pudieron, simplemente, defender nuestra Constitución.
Pudieron y no lo hicieron. Y también todos ellos vivirán con eso. Y, espero y deseo, que los afiliados del PP de Pozuelo les pase factura en sus elecciones locales. Ninguno de ellos se merece pilotar el PP de Pozuelo porque ninguno ha defendido ni a nuestro pueblo, ni a su partido ni nuestros derechos. Sólo han buscado salvar su “pepero” trasero y asegurarse un suculento sueldo. A costa de señalar sin escrúpulos a quien un día confió en ellos y a quienes les puede hacer sombra.
Pero que no se confíen. La vida es justa. Y lo pagarán todos y cada uno de ellos. Aunque ahora, en su absoluta hipocresía, lamenten la muerte de Rita Barberá. Ellos forman parte de este circo. Y la función no ha hecho más que comenzar.
Sira Q.




