El cartel machista de la campaña “Pozuelo es tu casa” es ofensivo con la imagen de la mujer

Una de las frases más célebres de Donald Trump, candidato a la Presidencia de Estados Unidos, que en las últimas semanas se está viendo acosado en su campaña electoral por sus desmanes machistas, suena así: “las mujeres son, en esencia, objetos estéticamente agradables”. Quizá este señor pretendía alagar la belleza de la mujer y encontrar así su confianza y adhesión en las urnas, pero se encontró con el rechazo unánime de una sociedad cansada de soportar a un pendenciero machista como el candidato republicano. En contraposición a esa desdichada frase de Trump, traigo aquí otra escrita por un alumno de un instituto de Madrid: “viviremos en paz cuando valoremos la igualdad”.
Las diferencias entre ambas frases son notorias, igual que las personas que las han pronunciado. Y esas diferencias se deben a la distinta educación que han recibido ambos: Trump fue educado en los años más negros de la América profunda del siglo 20 y nuestro estudiante está siendo educado en una sociedad libre, moderna y avanzada como la nuestra. La educación por tanto es el valor necesario para convencer a quienes aún alardean de machitos. Y para que esa educación detente los valores esenciales de la persona y sea eficaz de cara a todas las personas que integramos esta sociedad, se hace necesaria e ineludible la colaboración de todas las administraciones públicas.
Digo todo esto porque me ha sorprendido ingratamente el cartel de la campaña “Pozuelo es tu casa” que ha promovido el Ayuntamiento de Pozuelo con el noble objetivo de concienciar a los dueños de los perros para que recojan los excrementos que sus animales de compañía dejan en la vía pública. En el cartel se observa con claridad la caricatura de una mujer en su casa empuñando un cepillo y un recogedor, parada alegremente junto al excremento que acaba de dejar su mascota. Se trata de un mensaje evidentemente machista a pesar de que no lo quieran reconocer sus promotores, en este caso, el equipo de gobierno de nuestra Alcaldesa. Pero lo preocupante es que no quieran ver o reconocer esta evidencia. Supongo que los creativos del cartel han seguido las indicaciones de los promotores, quienes pensaron y decidieron que poner la imagen de una mujer era lo más apropiado. Punto. Se explica solo, ¿no les parece?
Por otra parte y desde un punto de vista publicitario que mida la eficacia del mensaje, el cartel es doblemente torpe porque da a entender que la campaña se dirige en exclusiva a las mujeres.
En la argumentación del gobierno municipal contra Ciudadanos, aquéllos aseguran que el cartel “en absoluto es machista” y añaden: ¿qué hubieran dicho si hubiera aparecido solo un hombre? ¿O una pareja de hombre y mujer? ¿O dos hombres? ¿O dos mujeres? ¿Cuál de esos carteles hubiera sido el correcto? ¿Habría sido machista si en la imagen se hubiera visto, por ejemplo, a un hombre leyendo el periódico?” A mi juicio, el cartel correcto sería el que no refleja el género de la persona porque como dice nuestro estudiante, todos somos iguales. En el cartel que ha lanzado el Ayuntamiento de Madrid por ejemplo, se observa la imagen de un pie a punto de pisar un excremento. Es decir, se resalta la consecuencia de no recoger excrementos en la vía pública y deja a un lado, por intrascendente, si debe ser un hombre o una mujer quien debe recogerlo, ya que ambos tienen idéntica capacidad.
Miguel Angel Berzal, Portavoz del Grupo Municipal Ciudadanos






