De bochornos, turbulencias… y disculpas. Un artículo de Ángel González Bascuñana

Los desagradables acontecimientos vividos el pasado sábado en los órganos de dirección del Partido Socialista Obrero Español han provocado, como poco, preocupación e indignación en muchos y desconcierto en todos.
El PSOE, como organización viva de casi 140 años ha sufrido conflictos de estas características en otros momentos de su historia, producto sin duda de las luchas por el poder, legitimas en política, pero sobre todo por diferentes balances ideológicos. El proceso que hemos vivido en las últimas semanas no es ajeno a esta dinámica, la toma del poder interno es importante, pero no lo es menos el debate establecido en torno a la investidura de Mariano Rajoy a través de la abstención o la búsqueda un gobierno alternativo a través de la suma de diferentes actores y este es un debate profundamente ideológico que no viene al caso explicar por obvio. Ahora bien, si un elemento ha sido diferenciador en este último debate, que me temo no será el último de nuestra historia, han sido las formas, formas proyectadas por una nueva realidad comunicativa que nos ha llevado al estupor a propios y extraños al Partido Socialista.
Respecto al debate tengo mi opinión y en los foros internos de mi partido la expreso, nunca he sido amigo de estridencias, apuesto por la calma, el diálogo y la legalidad, ideológicamente me siento una persona de izquierdas que en la coyuntura actual considera que el gobierno del Partido Popular, en su actual versión, es un peligro cierto para el frágil equilibrio socioeconómico de España, su estructura de bienestar y su integridad territorial. Dicho lo cual, considero que no es el momento de abonar el enfrentamiento y que es necesario recomponer lo dañado, por tanto dejaré a un lado mi conclusión sobre lo ocurrido. Pero sobretodo y más importante, es ser coherente con los miles de votantes que en su momento han confiado en nosotros y nos han otorgado su voto, ser coherentes y ofrecerles una sinceras disculpas por el desagradable espectáculo que como organización hemos protagonizado, disculparnos y al mismo tiempo asegurarles que desde Pozuelo de Alarcón seguiremos trabajando por mejorar nuestra ciudad, por ofrecer ideas y acciones que mejoren la calidad de vida de los vecinos y vecinas, y que seguiremos ejerciendo el control necesario de las desviaciones que se puedan producir desde el gobierno del Partido Popular, en resumen pretendemos seguir siendo esa oposición útil que nos planteamos como objetivo al inicio de la legislatura.
Aunque desde este grupo municipal no hemos tenido participación alguna en el proceso, más bien asistimos al mismo avergonzados como tantos otros militantes, simpatizantes y votantes del Partido Socialista; entiendo que nos corresponde ofrecer las lógicas disculpas, ya que nos debemos a los pozueleros y pozueleras en general y a nuestros votantes en particular, muchos de los cuales sintieron un auténtico bochorno por las formas exhibidas, compartir su estupor y reiterar mis disculpas.
Ángel González Bascuñana






