El Orgullo de Madrid podrá hacer el ruido que quiera sin multa

El Orgullo se considerará a partir de ahora una fiesta de “interés general” para Madrid. El Pleno del Ayuntamiento de la capital ha otorgado este miércoles la consideración de evento de “especial significación ciudadana” a las celebraciones lúdico-reivindicativas vinculadas a la defensa de los derechos del colectivo LGTB.
En la práctica, esta declaración permitirá suspender los niveles máximos de ruido regulados por la normativa municipal durante la manifestación-cabalgata que se convoca anualmente y en el resto de actos festivos organizados en paralelo, fundamentalmente los conciertos.
La medida ha sido apoyada por todos los partidos con representación en la Corporación local a excepción del PP, que ha alegado que se deben conjugar los distintos intereses porque los vecinos de la zona tienen “derecho al descanso”.
Ahora Madrid y PSOE han presentado esta propuesta de forma conjunta para evitar que los organizadores del evento sean multados edición tras edición por la superación reiterada de los niveles de decibelios permitidos en la ciudad.
Según ambas formaciones la excepcionalidad se debe a que se trata de “una fiesta de la diversidad, el respeto y la inclusividad que ha supuesto un altavoz para la consecución de avances legislativos y también incalculables beneficios desde el punto de vista económico”, entre los que han citado la previsión de 150 millones de euros de ingresos durante las celebraciones de este año, que se prolongarán desde ayer hasta el domingo.





