Perdone que no la crea, alcaldesa Quislant, pero su solución al problema del Barrio Coca de la Piñera es un disparate, temerario e inviable

El pasado día 26 de abril, una representación de los vecinos del Barrio Coca de la Piñera fuimos recibidos en el ayuntamiento de Pozuelo por la alcaldesa Susana Pérez Quislant. Digo un grupo de los vecinos, que no de la Asociación, ya que a la alcaldesa Quislant le cuesta reconocernos como tal aunque este derecho esté recogido en el artículo 22 de la Constitución.
Por supuesto, dicha Asociación de vecinos del Barrio Coca de la Piñera está inscrita tanto en la Comunidad de Madrid como en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón con número 31539.
A pesar de todo eso, a la señora Quislant le cuesta reconocernos como Asociación y, en particular, a mí como presidenta. Tal vez, a la alcaldesa no le gusten las personas que, con solo su presencia, le recuerden viejas promesas incumplidas. Y yo soy una de ellas.
En la reunión, a la que extrañamente no asistió la concejala de Urbanismo, la alcaldesa nos comunicó, entre gestos de prepotencia y razonamientos basados en ‘el ordeno y mando’, que ya había tomado una decisión (en plan juez supremo) para el Barrio Coca de la Piñera porque se había cansado de rumores en twitter y demás… Extraño motivo ya que, al menos yo, creía que había decidido solucionar el problema porque se necesitaba, no porque se hablase de él en los medios de comunicación y en las redes sociales.
La decisión que ha tomado la alcaldesa, creo recordar que ya es la tercera solución desde que tiene responsabilidades políticas y de gestión en Pozuelo, consistirá en comenzar a construir, el año 2017, un edificio nuevo donde se encontraba el edificio derribado en el 2015. Una vez edificado el nuevo edificio, trasladar a los vecinos del bloque B, portales 8, 9 y 10. Una vez realojados, tirarían el edificio B, construirían un nuevo edificio y realojarían en él a los vecinos del edificio A, portales del 1 al 7. Para tirar, posteriormente, el Edificio A y volverlo a contruir.
La ‘sentencia’ de la alcaldesa se basa es la recuperación de un proyecto antiguo que, curiosa e inexplicablemente el Gobierno rechazó en la moción que presentó toda la oposición en el pasado Pleno de marzo. En marzo no era viable, según Félix Alba (presente en la reunión) y, en abril sí. Pero ni la alcaldesa ni Alba nos contó los motivos del cambio de opinión. Antes no valía y ahora todo es válido. Qué raro. Según palabras de la alcaldesa, ya tienen todos los permisos. Incluido, el de la Confederación Hidrográfica del Tajo, ese que exige elevar dos metros, a nivel de la carretera, todo el terreno por aquello de evitar futuras inundaciones.
Y eso fue lo más importante de la reunión. A priori, todo estupendo. Por fin, el Ayuntamiento iba a abordar el problema de las Viviendas Coca de la Piñera con seriedad. Pero no era oro todo lo que relucía. Yo, como presidenta de la asociación de vecinos, salí de la reunión con más dudas de las que entré y, al pasar de los días, esas dudas se me han acrecentado aun más.
Había y hay cosas que no estaban ni están claras. La alcaldesa Quislant, me temo y como bien nos dijo, solo había intentado parar las protestas en los medios y en las redes sociales. Solo eso.
Me explico.
Si la alcaldesa, como nos dijo, irá construyendo y tirando, tras elevarlo todo dos metros, como le exige la Confederación Hidrográfica del Tajo, ¿cómo se explica que, en la reunión posterior que la propia alcaldesa tuvo con los representantes de El Foro y la Casa Extremadura, les dijese que el edificio de El Foro, no lo iba a derribar sino que solo se rehabilitaría?
¿Alguien me puede explicar cómo va a elevar el edificio B dos metros y no hacerlo con el edificio de El Foro? Ambos edificios están ahora al mismo nivel y separados por 12 metros. Y no creo que se tenga intención de cambiar el nombre de “El Foro” por “El Foso”.
No logro imaginarme cómo quedaría el proyecto. No puede ser. Algo no cuadra entre lo que la alcaldesa nos dijo a nosotros y lo que le dijo a los dirigentes de El Foro y la Casa de Extremadura. Porque, siendo así, ambas edificaciones quedarían en planos distintos. Todo sonaba a improvisación.
Como en esta vida hay que tener amigos hasta en el infierno, he preguntado al arquitecto italiano que ha visitado el barrio, hace unas semanas, ya que está estudiando edificaciones antiguas, por esta solución de la alcaldesa y el arquitecto lo considera un proyecto temerario e inviable.
Así que, perdone que no la crea, alcaldesa Quislant, pero su solución al problema del Barrio Coca de la Piñera es un disparate. Tiene toda la pinta de ser una improvisación.
Por tanto, por todas estas dudas y por su negativa a comprometerse por escrito, la Asociación del Barrio de Coca de la Piñera y sus representantes legales se seguirán reuniendo con quien consideren oportuno, aunque vuelvan a ser llamados al orden por usted o así nos manden a los Cien Mil Hijos de San Luis.
Eva García Anduro, presidenta de la Asociación de Vecinos del barrio Coca de la Piñera








Muchas gracias por su participación. Saludos.