El secreto para ayudar al comercio está en los horarios laborales, lo demás es postureo

No es noticia que el pequeño comercio está desapareciendo, y a todos nos da pena ver cómo van cerrando las tiendas de nuestro barrio. Para paliar este problema durante los últimos años los ayuntamientos hacen campañas para apoyar a estos comerciantes locales. Después, los españoles de buena voluntad compartimos las iniciativas en nuestras redes sociales, y con eso nos damos por satisfechos.
En este sentido, Pozuelo no es una excepción y este año el ayuntamiento hasta concede subvenciones a los clientes para aparcar. Desde que alguien dijo que el dinero público no es de nadie, todo es poco si se trata de postureo.
Y el postureo de los ayuntamientos gobernados por el Partido Popular es descarado y sin complejos. Si de verdad el Partido Popular quisiera impulsar el pequeño comercio, hace tiempo que el Gobierno hubiera tomado alguna medida para fomentar unos horarios laborales racionales. Unos horarios que nos dejen tiempo a las familias para comprar en esas pequeñas tiendas de nuestro barrio en las que la calidad y la atención no tienen competencia. Sin duda, si hay algún sector beneficiado por las largas jornadas de trabajo de los españoles, este es el de las grandes superficies comerciales.
Parece que el PSOE también ha oído campanas sobre el asunto de los horarios, y no sabe dónde. Hasta la Sra. Díaz, que ha sido madre recientemente, está perdida. El pasado mes de marzo lanzó su propuesta para facilitar la conciliación en Andalucía: abrir los colegios 12 horas diarias. Es decir, pretende alargar la jornada de los niños para que los padres puedan cumplir unos horarios poco productivos. Como se dice popularmente, arreglar un roto con un descosido. Pues bien, esa gran cantidad de familias que necesitan conciliar son precisamente las que llenan los domingos los centros comerciales hasta las 10 de la noche. Lógicamente, un gran perjuicio para el pequeño comercio.
Para finalizar quiero pedir perdón al Capitán. Le prometí escribir sobre temas sociales y uno de los más importantes en los municipios es el declive del pequeño comercio, del que viven tantas familias y es potencial fuente de empleo. Sin embargo, no he podido evitar acabar hablando de horarios. Y es que a mí todos los caminos me llevan a Roma.
Manuela de Arco






Pues claro que estás hablando de un asunto con una repercusión social fundamental.
Para que mucho impuestos no se evaporen, si queremos garantizar médicos, educación y pensiones.
Para crear puestos de trabajo netos. No vale crear 100 puestos y destruir 120.
Para que un barrio no sea un dormitorio y sí una zona con vida.
¿A quién le parece poca repercusión social la del pequeño comercio?
Gracias por su participación. Saludos