Rozando la paranoia: Una vía pecuaria extinta junto a la Colonia Jardín y el arroyo Meaques es la excusa para paralizar Campamento

Los grupos parlamentarios de PSOE, Podemos y Ciudadanos se unieron ayer en una Proposición No de Ley (PNL) en la que clamaban por la urgente declaración de una extinta vía pecuaria junto al Metro de Colonia Jardín para evitar que el Ministerio de Defensa subaste la parcela.
Enarbolaron para ello la ley de Vías Pecuarias de 1995 y su subsiguiente norma regional desarrollada en 1998 y señalaron el valor cultural y medioambiental de las cañadas madrileñas que debe ser protegido contra la especulación inmobiliaria y que cuenta con el respaldo de vecinos que, desde el pasado mes de octubre (fecha de anuncio de la subasta de la parcela por parte del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa, Invied), se han unido para paralizar la venta de los terrenos, que son dos solares vacíos.
Sin embargo, esta reivindicación no existió cuando la Comunidad enajenó parte de la parcela mediante expropiación para construir la estación de Metro de Colonia Jardín y para levantar las vías del Metro Ligero.
Tampoco durante la revisión puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOUM) que ordenaba el ámbito y especificaba que ante la «huella» de una antigua vía pecuaria se debía crear una nueva cañada que uniese los cauces de dos arroyos y varias veredas históricas al norte del ámbito. Según apuntó el diputado del PP, Jesús Gómez, «parece que el único objetivo es paralizar la Operación Campamento».
Y es que esta parcela está íntimamente ligada a la «Operación Campamento» pese a que no llega a lindar con los antiguos cuarteles porque la revisión del PGOUM que cita la existencia de tres vías pecuarias en la zona –Cañada Real de Madrid, Cañada de Extremadura o de Retamares y Cañada del Camino de Boadilla–, también especifica que éstas no están clasificadas en el inventario de vías pecuarias de la Comunidad de Madrid. Lejos de lavarse las manos con el asunto, el consistorio madrileño indicó la necesidad de proteger este patrimonio y para ello obligaba a crear una nueva vía pecuaria «cuyo trazado discurrirá fuera del ámbito del Plan Parcial» de Meaques y se integraría en el remate suroeste de la «Operación Campamento».
Es decir, la Cañada Real que ahora claman por proteger, no sólo no está constatada sino que en los mapas de la Red Nacional de Vías Pecuarias que citaron durante el debate en la Asamblea de Madrid se detalla que el itinerario es tentativo y no tiene validez jurídica.




