Conciliación, la palabra de moda

Estos días se han estado publicando numerosos artículos alertando sobre el envejecimiento de la población española. Alarma. Los españoles no tenemos hijos. España será dentro de nada un país de viejos… Hay que poner remedio.
Y los sesudos estudios, un tanto alarmistas, lo inundaban todo. Pero, de pronto, ante todos nosotros apareció la imagen de la flamante diputada Carolina Bescansa con su rollizo bebé en sus brazos en el Congreso de los Diputados. Una imagen que valía más que mil palabras. Era una imagen polémica, pero la carita de aquel niño era un argumento mucho más contundente que una docena de artículos sobre la vejez.
Y con la imagen del niño, llegó la palabra de moda: Conciliación.
Y la conciliación se puso en el candelero, una vez más. Pero esta vez incendiando las redes sociales y siendo el tema recurrente en las tertulias televisivas.
A raíz de entonces, muchos nos hemos preguntado: ¿será la No-Conciliación entre la vida laboral y familiar la principal causa de nuestra bajísima tasa de natalidad y, como consecuencia de ello, del envejecimiento de la población española?
Efectivamente todo indica que es así. Las largas jornadas laborales junto con la poca flexibilidad de horarios que afectan a la mayoría de las parejas españolas, han hecho que la maternidad sea un privilegio al que muchas mujeres tienen que renunciar.
Gestos tan comunes y necesarios como llevar a un hijo a una revisión médica o ir a la reunión del colegio suponen un trastorno para las familias. No hay tiempo para ello. O no pueden hacerlos sus padres o lo impiden las empresas.
Pero eso no sería todo. El momento crucial llega más tarde. Llega con la adolescencia, cuando tantos chicos y chicas pasan las tardes enteras solos en un momento en que necesitan la presencia de los padres más que nunca.
Y como consecuencia de ello, la parejas no tienen hijos. Traen consigo demasiado problemas.
Pero la foto del niño de la señora Bescansa ha servido de algo. Por fin nos hemos convencido de que el problema de la Conciliación existe y de que afecta a toda la sociedad. Ahora hay que buscar soluciones.
En este sentido el Gobierno y las empresas juegan un papel fundamental y hablaré de ello en mi próximo post. En él demostraré que la Conciliación en España no sólo es posible sino que seremos mucho más felices el día que todos la disfrutemos.
Y además, lo mejor de todo, es que hará crecer la natalidad.
Manuela de Arco






