El éxito de la cabalgata de Reyes Magos demuestra, de nuevo, que es posible un solo Pozuelo si hay voluntad política de ello

Desde hace varios años vengo diciendo que existen muchos ‘pozuelos’. Mil pozuelos. Tantos como urbanizaciones. Y no solo hablo de las grandes.
Pozuelo de Alarcón es un pueblo dormitorio creado para dormir y las consecuencias de ello es que aquí cada uno va a lo suyo. Las fiestas son para unos cuantos, los actos que organiza el ayuntamiento son para otros cuantos y los espectáculos, en general, son para los que les gusten o les regalen las entradas. Y luego están los llamados ricos. Los otros. Esos a los que, dicen, Pozuelo les importa un carajo.
Lo cierto es que aquí apenas hay identidad propia. Aquí cada uno va por su lado. Lo he dicho muchas veces. Hasta la saciedad. Y lo peor es que es algo asumido por todos. Incluso por la clase política dominante.
Pozuelo era y es algo así como el pueblo indio y sus tribus. Las tribus de los comanches al norte, la de los apaches al este, la de los chiricahuas al sur y luego están los sioux y los arapahoe junto a unas cuantas tribus más al oeste… En fin, que cada uno iba y va a su bola.
Debo decir que yo, al menos, nunca me he resignado a aceptar ese concepto de Pozuelo. Siempre me he negado a asumir un razonamiento tan simple. Pozuelo no es así. Creo, sencillamente, que la desunión de los pozueleros es un problema de voluntad política. Y también lo he dicho muchas veces. Y lo vuelvo a decir. Asumo que no es fácil de resolver el problema pero aseguro que, con voluntad política y con trabajo, se consigue.
Y el ejemplo de cómo conseguirlo nos lo da, cada año, el éxito de la Cabalgata de Reyes Magos. Y este años se ha vuelto a demostrar.
La cabalgata de Reyes Magos este año ha vuelto a ser un éxito. Posiblemente, el mayor éxito de todos los actos que se celebren en Pozuelo a lo largo de 2016. Como ocurrió el año pasado y el otro. Éxito de crítica y de público, se decía antes en el teatro. ¿Y saben por qué?
Muy sencillo porque la Cabalgata ha ido, año a año, ganando en brillantez y, como consecuencia de ello, en prestigio. Prestigio. Vuelvo a la palabra mágica. Y volveré una y mil veces a ella. El Prestigio es la llave de todo lo que se debe mover en Pozuelo. La clave del éxito.
Pero nuestros políticos no lo entienden. No lo entendió Adrados y no lo entiende Quislant. Prefieren lo cutre y lo mediocre. Dan por perdido al 80% de los vecinos y se centran, únicamente, en lo que ven. En los centros de Pozuelo. Son los “auténticos”. Y así no hay manera. Nunca los vecinos de las grandes urbanizaciones, ni de las medianas ni de las pequeñas se moverán por algo vulgar o mal vendido. Nuestros políticos han acostumbrado a los pozueleros a que, cuando buscan algo bueno, deban irse fuera. A Madrid. Algunos, incluso, fuera de España. Pueden y lo hacen. No consideran lo nuestro. También, simplemente, se quedan en casa y a otra cosa, mariposa. El caso es que en Pozuelo no los encontrarán nunca.
Hace muchos años, recuerdo que, a la Cabalgata de Reyes, íbamos 17 y el del tambor. Para la mayoría era lo más cercano que teníamos para salvar el expediente con la ilusión de los niños y apechugábamos con todo. Alguna vez, el circo de turno le prestaba un camello al Ayuntamiento (y de paso se anunciaba), y los espectadores nos volvíamos a casa agrandando de palabra los sueños de los niños. Madrid estaba muy lejos. A nuestra cabalgata íbamos los cabales. Los que no podíamos ir a lugares mejores. Los demás se iban allí donde la Cabalgata fuese espectacular y prestigiosa.
Ahora no es así. Hubo mucho esfuerzo y se creó algo digno. Ya no hace falta irse lejos o quedarse en casa viendo la televisión. Ya la tenemos aquí.
No sé aún quienes asistieron a la Cabalgata del día cinco pero estoy seguro de que asistió el todo Pozuelo pese a que las condiciones meteorológicas no eran las mejores. Hace un par de años, asistieron los propios Reyes de España, siendo aún Príncipes de Asturias.
Conclusión, cuando se hacen las cosas bien y se prestigian, Pozuelo puede ser uno. O como mucho, dos. A los sumo tres. Perno no los mil ‘pozuelos’ habituales.
Y me estoy acordando ahora de tantas cosas cómo se organizan en Pozuelo y de tantas patochadas como se celebran y que no llaman la atención de nadie…
Y me estoy acordando de que cómo el Gobierno actual abre el grifo del Prestigio y lo derrama sin más. No me quiero acordar cómo ha vertido en Prestigio de Pozuelo en estos 200 últimos días. Y lo que es peor, me estoy acordando de cómo, generalmente, se conforman con lo hecho hasta ahora sin buscar su potenciación.
Incluso, corre peligro la Cabalgata de Reyes. Me da que también se están conformando con lo que hay. Y, como sigan así, y al año que viene no aumenten su presupuesto y la hagan crecer en espectacularidad y prestigio se les va a atragantar el Roscón de Reyes.
El Capitán Possuelo






