Crónica de la segunda parte de un Pleno que prometía mucho y que quedó en casi nada a causa del cansancio que produjeron sus seis horas de debates

Decía ayer que el Pleno de Noviembre había sido una locura debido, fundamentalmente, a su duración. La inclusión de un absurdo debate sobre los Presupuestos Generales del Municipio, cuando ya estaba todo decidido en comisión, lo convirtió en un inacabable rollo patatero.
Pero eso ya lo comentamos ayer, haciendo incluso referencia al famoso ‘Manda Güevos’ de Federico Trillo en una votación de enmiendas en un debate parecido de Presupuestos Generales del Estado en el Congreso de Diputados.
El problema es que este debate tan largo condicionó, enormemente, a la parte del Pleno que seguía. A la parte del Pleno ordinario que venía después. Un Pleno que prometía ser muy interesante y que, como un hecho de autodefensa inconsciente de los concejales portavoces, se fue acortando porque aquello ya era insufrible. De hecho una moción del PP sobre la Violencia de Género se sustituyó por una declaración institucional que se leyó al final cuando ya nadie hacía puñetero caso a las palabras de la alcaldesa. Una pena.
Pero, como siempre, vayamos por partes.
Tras un receso de 15 minutos para recuperar aire tras el agotador debate de los presupuestos y, de paso, poder cambiar mentalmente, empezó lo que podíamos considerar Pleno Ordinario…
Y empezó con una moción del Grupo Somos Pozuelo sobre medidas urgentes que hay que tomar sobre el control de ratas. Un problema técnico que no tenía ninguna razón de ser como moción política ya que se hubiera resuelto con una simple pregunta para respuesta por escrito. Pero al portavoz de este Grupo Municipal le sirvió para darnos sus consabidas clases de demagogia. Nada. Este joven hubiera sido un magnifico parlamentario en 1968.
Creo que el portavoz de Somos Pozuelo dio motivos para haberlo vapuleado en el debate pero Pablo Gil no era la persona adecuada para hacerlo. Ni le acompaña la voz, ni la oratoria, ni siquiera la preparación del tema. Parece mentira que no haya corregido esas deficiencias con el tiempo que lleva de concejal.
La segunda moción que se debatió fue la del Grupo Municipal Ciudadanos. Se equivocaron. Tenían que haberla retirado. No tenía ningún sentido debatir una moción que media hora antes había sido ya debatida y que, en la votación, habían perdido. No se puede debatir sobre el IBI y el IVTM cuando se acababa de debatir en una discusión mucho más importante. Al Grupo le faltaron reflejos o experiencia. Si ya no tenía sentido presentar una moción muy relacionada con los Presupuestos Generales del Municipio el día que estos se debatían, peor fue mantenerla después de haberla perdido.
Lo que me llamó la atención fue que la defensa del Gobierno la realizase Eduardo Oria. La incoherencia política, a veces, puede llegar hasta lo enigmático. En los presupuestos, la defensa del Gobierno de ese mismo tema la había llevado Pablo Rivas. En cambio, en la moción, esa misma defensa la llevó un señor recién llegado a Pozuelo, con un discurso antiguo y una puesta en escena vieja. Oírlo era como oír al viejo PP. Siempre me preguntaré qué méritos ha hecho este concejal. Primero para venir a Pozuelo (¿no había nadie en el PP de esta ciudad para llevar Medio Ambiente que hubo que traer a este señor?), y segundo para que lo hagan portavoz cuando tiene un discurso más antiguo que la Cuesta de la Vega.
La tercera moción correspondía al Grupo Municipal Socialista. Nadar para morir en la orilla. El problema de la vivienda pública no existe en Pozuelo desde hace seis años. Es así. No entra en los cálculos de este viejo PP. Hay dinero, hay suelo público, hay necesidad pero para el PP de Pozuelo es un tema tabú. Creo que por miedo. Le aterra pensar que puede haber algún tipo de desvío de tiempo o, lagarto-lagarto, de dinero. Los argumentos que esgrime son absurdos. Y da igual lo que se le diga una y mil veces. Con el agravante que la defensa de su viejo discurso la hace ahora una Paloma Tejero que no es creíble por mucho que diga que sabe de Urbanismo. La señora Tejero no transmite se ponga guay o se ponga dura. No transmite. No comunica. Y ella lo sabe y por eso, a veces, trata de desviar la atención de su pobre argumentación saliéndose del guión. La vivienda pública no tiene futuro en Pozuelo y la moción fue derrotada.
La primera moción del Grupo Municipal Popular sobre el Programa de Garantía Juvenil sobraba. Primero porque ya está en marcha desde septiembre. Segundo porque es una acción estatal. Y tercero porque lo que pedía es una acción de propia del Gobierno. Lo normal es que haga publicidad de este programa, entre otras cosas, porque creo que merece la pena que se conozca.
Que mala costumbre tiene el Gobierno de Pozuelo llevando al Pleno temas que ya están en marcha. No tiene sentido. Creo que debería hacérselo mirar.
La moción en defensa de la mujer y contra la violencia de género se convirtió, razonablemente, en una declaración institucional. No podía ser de otra manera. Esos temas exigen unidad y unidad se exhibió.
Y por último, se debatió una moción sobre rehabilitación de los cascos viejos (no entiendo muy bien eso de los cascos históricos como les quien llamar ahora porque la única historia que tienen es que se construyeron después de ser arrasados por una guerra civil que ya habría que olvidar). Una moción del PP que hay que alabar. Y hay que alabar mucho más que se consensuara su texto con el PSOE ya que no hubiera tenido sentido presentarla solo por el PP cuando hace un mes se había acordado otra muy parecida con ese mismo grupo municipal.
Este es un acuerdo fantástico que podría salvar la legislatura. Es una pena que el PP lo fíe tan largo y lo deje para el periodo 2016-2020. Lejos queda.
Y eso dieron de sí las mociones. Quedan para otro día las preguntas. Las de respuesta oral y las de respuesta escrita.
Las de respuesta oral son especialmente sabrosas porque, en ellas, se vio navegar a un concejal que no se las prepara. No sé si por vago, si porque no sabe o porque desprecia a la oposición y, consiguientemente, a los vecinos de Pozuelo.
Pero todo se andará.
El Capitán Possuelo





