¿Se está montando Beatriz Pérez Abraham un despachito en la Casa Consistorial? Me juran que sí.

En esta locura en la que siempre anda metido el Gobierno de Pozuelo, y que partió de aquella extraña primigenia organización en la que el Primer Teniente de Alcalde no tiene dedicación exclusiva y no va por la tarde al Ayuntamiento o en la que un licenciado en Matemáticas se dedica al Medio Ambiente porque era lo que quedaba libre y había que colocarlo a 60.000 euros al año, se ha producido un hecho singular: la alcaldesa Quislant ha nombrado Secretaria de la Junta de Gobierno a Beatriz Pérez Abraham. ¿O la nombró hace tiempo? Es igual. La Secretaria de la Junta de Gobierno es Beatriz Pérez Abraham.
¿Y por qué es Secretaria de la Junta de Gobierno?
Porque Félix Alba no puede. Siempre tiene cosas qué hacer. Porque Isabel Pita puede menos porque casi todo lo que se aprueba en la Junta lo propone ella. Y porque los Pablos no pueden. Bastante tienen con ser prelaturas personales de la alcaldesa, como dice el Capitán, y, como consecuencia estar en la Junta. Así que la señora Quislant le dijo a Beatriz: Di un número Bea. Juana Beatriz dijo un número (no me han dicho cuál tampoco) y la alcaldesa le contestó: Te tocó. Serás la Secretaria de la Junta de Gobierno.
Y, claro, nadie cayó en la cuenta que la señora Pérez Abraham tiene su concejalía en El Torreón. En el quinto carajo. Y desde allí no se entera de qué va la vaina. Con lo que había que tomar otra decisión.
Y, claro, ya se ha tomado la otra decisión, a todas luces necesaria. Se le está montando un despachito en la Casa Grande. Si no estás en el edifico de la Casa Consistorial no te enteras de nada.
Y en esas estamos, según me cuentan las lenguas de doble filo.
Además, sobra la pasta, qué leches. Y, más aún, hay coches de servicio que la pueden llevar y traer hasta El Torreón, en un pis pas, si hubiera que llevarla urgentemente. Cosa que no pasará porque la señora Pérez Abraham es muy ordenada.
En cualquier caso, si esa pasta y servicios hay que cargarla al área de presidencia, que se cargue. O mejor, que se la carguen a cualquiera de las prelaturas personales, que les sobra presupuesto. Y quien tenga que arreglar el desaguisado, que lo arregle.
Qué poderío… Qué poderío… Lo que haga falta. Así da gusto.
‘Qué no nos falte de ná’.
La Piraña del Meaques






