Todo indica que esta legislatura será, políticamente, mucho más tranquila de lo previsto para el Gobierno de Susana Pérez Quislant

(23-06-15) El año político se está muriendo en Pozuelo. Este mes, por no haber, no hay ni Pleno Ordinario. Algo normal, por otra parte, ya que los nuevos concejales aún no han aterrizado del todo. Pero tampoco parece que haya mucho interés por revivirlo. Todo está tranquilo. Excesivamente tranquilo. Es más, creo que, al menos en Pozuelo, esta tranquilidad apunta maneras. Creo que es el preludio de que va a ser la legislatura tranquila. Más tranquila de lo previsto. Y espero confundirme mucho.
Tengo la sensación de que los concejales de la oposición no le van a complicar, excesivamente, la vida al Gobierno durante los próximos cuatro años. Es más, me temo mucho que van a pasar bastante de la acción política de oposición. Cumplirán, pero no creo que se dejen la piel. Entre otras cosas porque tendrán que ganarse la vida en sus respectivos trabajos fuera del Ayuntamiento y tendrán poco tiempo para las labores municipales de oposición. El Gobierno, en aplicación de la ley, los ha dejado más ‘tiesos’ que la mojama y eso tiene consecuencias.
La corriente de opinión pública contra el dinero que ganan los políticos, que ha recorrido España en estos últimos años, tiene estas cosas y la reforma de la ley de Régimen Local que llevó a cabo el Gobierno de la nación lo corrobora.
En una ciudad como Pozuelo, la oposición o, al menos, los portavoces de los grupos de la oposición tienen que cobrar un sueldo digno para que puedan dedicarse al noble oficio de hacer esa oposición, cosa para la que han sido elegidos por los vecinos. Pero no va a ser así.
En Pozuelo, la ley ha dejado a la oposición sin dinero para que uno, al menos, de los miembros de cada grupo municipal pueda dedicarse a trabajar en exclusiva para llevar a cabo esa oposición y eso significa que no podrán perder el tiempo en comisiones o en la preparación de los Plenos. Y eso deteriorará su labor de oposición. Es así de simple, aunque ahora, al principio de la legislatura, alguno ponga mucho afán en cumplir con sus obligaciones. Pero, a la larga, bastante tendrán con dedicarse a ganarse la vida fuera
¿Y cuáles van a ser las consecuencias de este deterioro democrático?
Impredecibles. Aunque hay una consecuencia segura, si al Gobierno de Susana Pérez Quislant, que ya tiene mayoría holgada para gobernar y para sacar adelante sus medidas, se le suma el hecho de no tener oposición dedicada en exclusividad a controlar su labor, da como consecuencia que el Gobierno va a llevar a cabo un paseo militar durante estos cuatro años.
Con esto no lo estoy culpando de nada ni a nadie. Lo dice la ley. Estoy, simplemente, exponiendo un futuro muy verosímil que obligará al legislador, antes o después, a variar la norma porque la actual está matando la política municipal. Contra los abusos de otros tiempos, la penuria de estos. Es la España eterna del péndulo.
¿Y qué oposición puede hacerse ante una situación como ésta?
No lo sé. No sé cómo se distribuirá la oposición la carga de trabajo. Mal, en cualquier caso. Lo único que se me ocurre es abandonar las comisiones. Las comisiones nunca sirvieron de mucho en Pozuelo, porque el Gobierno recogía pocas sugerencias de la oposición, y concentrarse en el Pleno del Ayuntamiento, no tanto para proponer como para rechazar. De poco servirá a la oposición trabajar para proponer medidas sabiendo que las va a perder (en la legislatura anterior no creo que llegase al 2% las mociones y propuestas de la oposición que se aprobaron en Pleno y las que se aprobaron el 98% no se cumplieron). Creo que lo que debe hacer es dedicarse a jugar a la contra. Que trabaje el Gobierno que para eso cobra y la oposición que se dedique a estudiar como rebatir las propuestas que haga. Es una vez al mes.
Eso, sí… Exigir al Gobierno el máximo de transparencia que obliga la ley. El máximo, porque este Gobierno solo intentará aprobar raspando esa asignatura. Y, a partir de ahí, intentar averiguar qué va haciendo el Gobierno en el día a día. No hay otra manera, a mi entender.
La política es profesión muy bonita y muy vocacional de servicio a la comunidad pero el hombre, además de eso, vive del pan que gana con su sudor. Y si no lo gana en la política, lo tendrá que ganar fuera. (Para quienes se la cogen con papel de fumar, uso la palabra hombre en su máxima acepción y que aún me permite la RAE)
Esa corriente de opinión pública que deterioraba a la clase política y que calificaba a los políticos de personas que ganaban su pan con el sudor del de enfrente era un error que algunos manejaron a conciencia para deteriorar la situación. Y a las pruebas me remito. Las cañas se han vuelto lanzas en su contra.
¿Y todo esto que significa? Significa, sencillamente, que todo apunta a que esta legislatura será, políticamente, muy tranquila para el Gobierno de Susana Pérez Quislant cuando prometía ser un gran espectáculo político.
La ley la condiciona. El Gobierno de España debería empezar a pensar en reformarla si quiere revitalizar la democracia.
El Capitán Possuelo







¿No es un poco contradictorio quejarse de que la falta de dedicación plena para preparar comisiones va a dejar las manos libres al equipo de gobierno, para más delante decir que “las comisiones nunca sirvieron de mucho en Pozuelo, porque el Gobierno recogía pocas sugerencias de la oposición, y concentrarse en el Pleno del Ayuntamiento, no tanto para proponer como para rechazar”?
Gracias por su participación. No lo creo. No lo ha debido leer bien. Saludos
¿No es un poco contradictorio quejarse de que la falta de dedicación plena para preparar comisiones va a dejar las manos libres al equipo de gobierno, para más delante decir que “las comisiones nunca sirvieron de mucho en Pozuelo, porque el Gobierno recogía pocas sugerencias de la oposición, y concentrarse en el Pleno del Ayuntamiento, no tanto para proponer como para rechazar”?
Gracias por su participación. No lo creo. No lo ha debido leer bien. Saludos
¿No es un poco contradictorio quejarse de que la falta de dedicación plena para preparar comisiones va a dejar las manos libres al equipo de gobierno, para más delante decir que “las comisiones nunca sirvieron de mucho en Pozuelo, porque el Gobierno recogía pocas sugerencias de la oposición, y concentrarse en el Pleno del Ayuntamiento, no tanto para proponer como para rechazar”?
Gracias por su participación. No lo creo. No lo ha debido leer bien. Saludos