Eloy Gonzalo García y Carlos Climent Garcés, Héroes de Cascorro

(10-06-15) Eloy Gonzalo García y Carlos Climent Garcés fueron dos soldados españoles, héroes condecorados con la Cruz de Plata al Merito Militar Pensionada por la defensa del poblado de Cascorro en la Guerra de Cuba.
Ambos pertenecían al mismo regimiento, el Regimiento de Infantería María Cristina nº 63, destinado a la localidad de Puerto Príncipe, provincia de Camagüey, cercana al poblado de Cascorro.
Eloy Gonzalo había nacido en Madrid el 1 de Diciembre de 1868, siendo depositado a la puerta de la inclusa con un papel escrito donde se leía “Se llama Eloy Gonzalo García, está sin bautizar y es hijo de Luisa García”, y murió a los 29 años, el 18 de Junio de 1897, en el Hospital Militar de Matanzas, Cuba, víctima de la disentería, una de las múltiples enfermedades tropicales que diezmaban las tropas españoles destinadas en Cuba.
Fue adoptado por el matrimonio formado por Francisco Díaz Reyes, de profesión Guardia Civil, y Braulia Miguel.
De niño paso algún tiempo en San Bartolomé de Pinares, Ávila, y otros pueblos próximos donde estuvo destinado su padre adoptivo.
A los 21 años ingreso como soldado en el Regimiento de Dragones de Lusitana nº 12, donde llegó a alcanzar el grado de Cabo.
Con 24 años ingreso en el Cuerpo de Carabineros. Allí descubrió que su novia le era infiel con su teniente al que amenazó con su arma.
Sometido a Consejo de Guerra, condenado a la pena de 25 años y un día de prisión y a la expulsión del Cuerpo. Ingresó en el Presidio de Valladolid para cumplirla.
Poco tiempo después estalló la Guerra de Cuba y el Gobierno ofreció la posibilidad de alistarse a los convictos militares por faltas leves.
Acogido a esta oportunidad, Eloy fue destinado al Regimiento de Infantería María Cristina Nº 63 en Puerto Príncipe, Camagüey, donde llega en Noviembre de 1895.
Carlos Climent Garcés, por su parte, había nacido en Algemesi, Valencia, el 13 de Enero de 1874, sobreviviente de la Guerra murió a los 71 años, el 11 de Noviembre de 1954, en Benimamet, Valencia, siendo Teniente Honorario del Ejército Español.
Hijo de Jaime Climent, humilde labrador, natural de Argemesi y de María Concepción Garcés Salvador natural de Real de Montroy.
Sobreviviente a la epidemia de cólera declarada en la región de Valencia, se alistó en el ejército con 19 años firmando un contrato por 12 años.
Comenzó su servicio militar, el 13 de Marzo de 1894, en el Regimiento de Infantería de África, Nº 1 con destino en Melilla.
Un año después es baja en este regimiento y es destinado a Cuba, al primer Batallón del Regimiento de Infantería María Cristina Nº 63 en Puerto Príncipe, Camagüey. Desembarcando en La habana el 8 de Diciembre de 1895.
A partir de este momento, nuestros héroes comparten historia común.
Cascorro es una pequeña localidad, de menos de 200 habitantes, situada entre los ríos Cascorro y Sol, a unos 50 Km de Camagüey.
En aquel momento, cuando sucedieron los hechos que vamos a narrar, la Guerra estaba en pleno apogeo, los rebeldes cubanos atacaban a las tropas españoles. El Gobierno se vio obligado a sustituir al Capitán General de Cuba, general Martínez Campos, nombrando en su lugar al general Valeriano Weyler quien inició una guerra más dura contra la insurrección.
El 22 de septiembre de 1896, una fuerza de unos 3.000 insurrectos cubanos al mando de dos de los máximos jefes rebeldes, Máximo Gómez y Calixto García, cercó la población de Cascorro.
La guarnición española del poblado estaba compuesta por una compañía del 1º Batallón del Regimiento de Infantería María Cristina Nº 63 al mando del capitán Neila quien, ante el ataque, solo tuvo tiempo de enviar un mensajero pidiendo socorro al cuartel general.
Entre los sitiados se encontraban nuestros dos Héroes, Eloy Gonzalo y Carlos Climent.
Cuatro días después la situación era desesperada debido a los continuos ataques de los insurrectos atrincherados en unas casas cercanas.
En medio de estos enfrentamientos, el soldado Carlos Climent recogía, entre los dos fuegos, a los heridos llevándolos al fuerte destinado como hospital y arriesgando voluntariamente su vida.
Una de las casas era particularmente peligrosa por lo que el Capitán Nelia decidió pedir voluntarios para, en una acción suicida, desalojarla.
El soldado Eloy Gonzalo se presentó voluntario para tal acción. Era un inclusero y no tenía a nadie que lo esperase después de la guerra y, si lograba tener éxito, podría recuperar su carrera militar frustrada por lo ocurrido con su teniente del Cuerpo de Carabineros.
Con una lata de gasolina, atado con una cuerda por la cintura para que su cuerpo pudiera ser rescatado en caso de morir en el intento, salió de las posiciones españolas, reptó hasta la casa que debía destruir, la roció con la gasolina y le prendió fuego.
La misión había sido un completo éxito, la casa y sus vecinas fueron presa del fuego de forma que ya no pudieron ser usadas por los atacantes.
Pocos días después los sitiados fueron liberados por la columna española del general Adolfo Jiménez Castellano.
Ambos héroes fueron condecorados con la Cruz de Plata al Merito Militar pensionada y su Capitán ascendido a Comandante y Condecorado con La Cruz Laureada de San Frenando.
Eloy continuó con su regimiento luchando hasta que, unos meses después. moriría en el Hospital Militar de Matanzas de una de las enfermedades que aquejaban a los soldados españoles en esa guerra.
Carlos, por su parte, continuó combatiendo con su regimiento en las acciones en las que ése intervino hasta su repatriación el 7 de enero de 1899, desembarcando en Cádiz y saliendo con licencia hacia Algemesi.
Un mes más tarde pasa al Regimiento de Cazadores de Figueras nº 6.
Una vez licenciado, y entre la indiferencia general, decidió trasladarse a Francia donde fijó su residencia y vivió parte de lo que le quedaba de vida.
En 1945 el gobierno dicto una orden sobre beneficios a los soldados supervivientes de las Heroicas defensas de Cascorro, Caney, Lomas de San Juan y Baler, por la que se les concedía el titulo de Teniente Honorario del Ejército y se les daba una paga de 6.000 pesetas.
Distinciones que no pudo disfrutar Eloy y que llegaron a Carlos nueve años antes de su muerte.
Eloy tiene una plaza en Madrid, Plaza de Cascorro, y una estatua inaugurada por el Rey Alfonso XIII. De Carlos no hay nada. Que lo recuerde
José Colmenar
Para saber más:
- Internet hay mucha literatura de ambos, mas de Eloy que es más conocido que de Carlos.








