El Gobierno de Pozuelo está más parado que el caballo de un fotógrafo
(26-01-15) Tengo la sensación de que la alcaldesa Adrados ha echado el cierre político en Pozuelo de Alarcón. Se acabó la legislatura. Tal vez piensa que tiene todo el pescado vendido y que ya da igual lo que haga porque no influirá en el resultado de las próximas elecciones. Al menos en lo que se refiere a su labor. Lo hecho, hecho está.
No lo sé. También puede ser que esté cansada de esperar y de aguantar carros y carretas y haya decidido no hacer más hasta saber si la van a nombrar candidata o no. La estupidez de Rajoy produce efectos negativos y extraños aunque el mandamás del PP se empeñe en montar convenciones para conseguir levantar la moral de un partido sin moral. Extraña paradoja. El hombre previsible está siendo imprevisible y eso le puede llevar a situaciones más imprevisibles aún, aunque parezca un juego de palabras.
Lógicamente, la postura pasota de Paloma Adrados se está transmitiendo a su Gobierno, que ya está más parado que el caballo de un fotógrafo. Es más, creo que ha entrado en parada cardio-política. Agoniza. Y eso es malo. Para el PP y para Pozuelo. Y no digo, con esto, que el Gobierno de Pozuelo ya no trabaje. Sigue trabajando y seguirá hasta las elecciones. Pero sin iniciativa política. Trabajo de pasante. Lo que haya que hacer se hace. Pero hacer por hacer, que venga Arriola a hacerlo.
No hay más que observar las acciones que se vienen haciendo durante este mes de enero para darse cuenta de ello. Si estará parado el Gobierno que ni siquiera hace lo que haría cualquier gobierno para mantener su latido política de cara a unas elecciones: Balance.
Durante cuatro años se han hecho muchas cosas en Pozuelo. Algunas malas, otras algo mejor y bastantes cosas buenas. ¿Por qué el Gobierno no está haciendo, siquiera, el recuento de las cosas buenas que ha hecho? Es algo de cajón.
¿Tan desmoralizado está o tan pocas cosas recuerda como buenas a lo largo de estos años?
Es cierto que en estos últimos dos años apenas hubo iniciativa política por parte de la señora Adrados y de su Gobierno y que se sesteó muchas horas, dejando pasar el tiempo entre acuerdos solidarios y acciones menores e irreflexivas. Pero también es cierto y hay que reconocerlo que algunas cosas se hicieran bien y muy bien. No obstante, en la primera parte de la legislatura se hicieron muchas cosas y casi todas bien. Algunas fantásticas ¿Por qué no se recuerdan ahora? Lo está haciendo la Comunidad de Madrid, por poner sólo un ejemplo. Es normal.
Pero Adrados no lo está haciendo y no tengo clara la razón. De verdad que no lo sé. Debe haber por algún motivo que no alcanzo a comprender pero la imagen que se está dando es mala. En todos los sentidos.
Yo mantengo la teoría de que Paloma Adrados no recuerda las cosas buenas que hizo cuando llegó porque eso sería como recordar, a los vecinos de Pozuelo, lo mal que lo hizo el anterior Gobierno, que también era del PP. A mí me obligaron a hacer lo mismo en otro tiempo y en otro lugar, así que no me extrañaría que la hayan obligado a ella.
También es posible que no lo haga por iniciativa propia. Para una mujer de partido como es ella, acusar a su propio partido es algo impensable. El partido está por encima de todo. Piensa que si contase sus acciones políticas de aquel tiempo terminarían volviéndose en contra del PP. Creo que se equivoca. Como se equivocaron conmigo. Pero ella allá.
En cualquier caso, creo que está perdiendo un tiempo precioso. Irrepetible. Ya lo decía Pata Negra en su inolvidable tema ‘Pasa la Vida’… ‘y ves que de tu obra ya no queda ni la memoria’.







