Sobre la manipulación y alarma social que intenta crear el sindicato conservador ANPE sobre la violencia escolar

(24-11-14) Artículo de Maite Pina, concejala de IU de Pozuelo, contestando a una noticia publicada por este diario:
“De los 664.325 profesores y profesoras que, según los datos del Ministerio, en el curso 2012-2013 daban clases en enseñanzas de Régimen General no universitarias, parece que cerca de 300 de ellos, según el sindicato ANPE, les han llamado para decirles que se han planteado en algún momento “tirar la toalla” y dejar la profesión debido a la situación que viven en sus centros escolares. Datos que, por cierto, no están contrastados.
Pero lo grave es que ANPE quiere utilizar ese 0,04% para conseguir un titular propagandístico de su sindicato en época de elecciones sindicales, con el fin de conseguir de esta forma notoriedad y afiliaciones que parece no conseguir de otra forma.
Porque es de juzgado de guardia convertir ese 0,04% del profesorado en un titular como “violencia en las aulas: el acoso de los padres es el principal problema para los profesores españoles”.
No es de extrañar que tengan tan escasa representatividad entre la comunidad educativa, puesto que parecen fuera de la realidad escolar, presentando el acoso de las familias como el principal problema del profesorado. Parece que hace tiempo que no se pasan por los centros educativos, pues es su partido afín, el PP, quien está despidiendo al profesorado, recortando ya más de 60.000 puestos de profesores y profesoras, incrementando su jornada laboral, precarizando sus condiciones laborales, despreciándoles y acusándoles de ser los causantes de la mala calidad educativa e incrementando el número de alumnado en sus clases, de tal forma que se convierte en titánica y a veces imposible la tarea de impartir docencia. Esto sí que es acoso. Pero parece que al teléfono del sindicato ANPE sólo llaman para decir que los padres les acosan. Algo que sorprende o no, sabiendo que este “servicio” necesita generar el efecto llamada para seguir manteniéndose.
De esta forma este sindicato ha convertido un hecho anecdótico en un titular que socava la credibilidad de la labor docente y de la comunidad educativa, acusando sobre todo a las familias, de fomentar en los centros un clima casi prebélico en los centros públicos, que son los que mayoritariamente acogen al alumnado y las familias con más dificultades, pues la educación privada y la concertada ya se encarga de seleccionarlos como reflejan las estadísticas oficiales.
Convertir a las familias y al alumnado en responsables y causantes y a los docentes en víctimas de conflictividad y violencia en las aulas es una visión maniquea y manipuladora de la realidad que sólo parece servir a fines propagandísticos de este pseudosindicato que sólo parece tener repercusión mediante este tipo de estratagemas. Afirmar que “los progenitores no dudan en enfrentarse al profesor, denunciarle o injuriarle si con ello consiguen que su hijo saque partido de la situación aunque sea a costa de infringir las normas, de pisotear los derechos de sus propios compañeros o de difamar al profesor”, no parece una visión muy positiva. No es este el camino para mejorar la convivencia, ni para gestionar los conflictos y ayudar a las comunidades educativas. Si para apoyar a su partido del PP en justificar las leyes de Autoridad del profesorado, que sólo hacen que judicializar la vida escolar y no solucionan educativamente la convivencia escolar. Este modelo que fomenta ANPE sólo alienta el desencuentro y el enfrentamiento, convirtiendo a quienes deben ser aliados naturales y colaboradores en la formación de las jóvenes generaciones, en rivales donde para el profesorado, según ellos, el principal problema es ser víctimas de acoso y amenazas de familias. Es necesario que este sindicato reciba formación en convivencia y cambie su mentalidad y sus prácticas”.
Maite Pina, Concejala de IU Pozuelo de Alarcón





