Ayer ocurrió algo que, por encima de pancartas, consignas y banderas, merece ser contado como algo inusual. Pozuelo salió a la calle. Nadie lo creía. Es una ciudad muerta, dicen. Pero salió. Y lo hizo para defender algo que parecía que ya no necesitaba defensa. Salió para defender la unidad y la integridad territorial de ...