Aumenta la indignación en muchos vecinos de la villa: El Gobierno de Pozuelo sigue sin dar ninguna explicación sobre los árboles caídos por la tormenta del 24 de marzo

El silencio que el Gobierno de Pozuelo mantiene sobre lo sucedido con la masiva caída de árboles a finales de marzo está aumentando la indignación de muchos vecinos.
Y es que el pasado sábado 24 de marzo, Pozuelo de Alarcón fue un caos como consecuencia de la caída de un alto número de árboles debido a la gran tormenta de aire que azotó la villa.
En una primera estimación se pensó que, ese sábado, el número de árboles derribados por el viento era de 18 pero el lunes se supo, oficiosamente, que el número de derribos de todo el fin de semana estaba por encima de los 60 árboles caídos, un número más que considerable y que alteró aún más la vida de la villa. Aparte del caos, provocó cierto pánico en algunos vecinos.
Hoy, 10 días después, muchos de esos vecinos de Pozuelo siguen esperando que el Gobierno dé algún tipo de explicación aunque solo sea para confirmar el número de árboles derribados, de las medidas que se tomaron y de las que se están tomando en este momento. Es lo mínimo que se pide.
No deja ser curioso que el PP de Madrid pida un Pleno Extraordinario por los derribos ocasionados en la capital de España (uno de ellos con resultado de muerte de un niño) y aquí el Gobierno mantenga un oscurantismo absoluto cuando existió un peligro real de que hubiera sucedido el mismo hecho luctuoso.






