El único debate político al que estamos asistiendo es el de la moderación constante del PP contra la radicalidad recién adquirida del PSOE. Lo demás, sobra

Siempre pensé que desde la moderación, desde el respeto, desde el centro político, los españoles avanzaríamos y progresaríamos juntos. Siempre he entendido que los políticos de nuestra democracia debatirían y se pelearían por encontrar aquello que nos une por encima de lo que nos separa. La política es una rama de la moral que debe servir para plantear acciones que redunden en el bien común, no en intereses personales o partidarios.
Pues bien, esa moderación, esa intencionalidad de sumar y esa visión de la política, se ha ido literalmente a la “papelera”. El centro político está desapareciendo, sobre todo el centro izquierda español. Y hay un responsable que podría llegar a ser Presidentes del Gobierno.
Llevamos unos años escuchando o leyendo que las ideologías, los principios y valores se han diluido porque los españoles lo rechazamos. No queríamos corsés ideológicos. Nos vendieron que había otra forma de hacer política y emergieran y “nacieron” otros partidos sobre esta premisa. Unos se han negado a defender pública y claramente su ideología, otros la ocultan para no asustar ni a si quiera a sus más de tres millones de votantes. Pero lo peor, es que algún partido moderado ha radicalizado su ideología y se enorgullece de ello.
Y ellos han ganado. Han ganado a las formas. Al contenido. La centralidad. La moderación. Al respeto. La opacidad en las ideas y valores está triunfado, sin duda.
La constitución de las cámaras nos está brindando una oportunidad única y extraordinaria de ser observadores de lo que se avecina. De lo que hay ya y de lo que vendrá en unos meses con ese futuro y previsible gobierno de extrema izquierda y nacionalista.
Es absolutamente ridículo hablar de la indumentaria de los parlamentarios, no estamos en Gran Hermano, aunque, desgraciadamente, empiece a tener similitudes. Estamos hablando de los españoles y de nuestros intereses. Y los intereses de nuestros hijos. Los trabajadores. Las empresas. La unidad. La seguridad. Nuestra imagen. Pero en titulares: “las rastas”.
Debería ser relevante que muchos diputados no sepan ni siquiera el número de diputados del Congreso, pero no lo es. Debería ser relevante que Podemos han pretendido desde el minuto cero incumplir el reglamento de la Cámara del Congreso para constituirse en cuatro grupos con el único objetivo de obtener subvenciones y privilegios que tanto han criticado. Tampoco lo es. Leemos la justificación a esa petición en los medios una y otra vez. Lo más relevante es que no se cuenta la verdad. La primera propuesta de estos neocomunistas ha sido incumplir un Reglamento y con ese incumplimiento percibir casi un millón de euros anuales más. Escandaloso y Relevante.
El PSOE ha “prestado” dos senadores a los radicales separatistas catalanes de ERC para que éstos se constituyan en grupo y así beneficiarse de todos nosotros. Es relevante destacar que esta es la política por la defensa de la Unidad de España del señor Sánchez, pero es más que esto. Nadie ha cuestionado para qué sirven las listas abiertas después de este fraude electoral a los votantes socialistas. La forma de elección de los senadores es mediante listas abiertas. El pacto y cobertura a ERC es un auténtico fraude a sus votantes. Pero, parece también , que no es relevante. Ya hablaré de las listas abiertas y sus “mediáticos” beneficios.
Este es el escenario. Cuestiones ridículas sobre las que hablamos y cuestiones relevantes que no se hablan o se disfrazan.
Y una única realidad. Estamos perdiendo el centro político. Estamos huyendo de la moderación. Y eso es preocupante.
Me preocupa que el líder socialista se niegue tajantemente a dialogar con el Partido Popular y sin embargo tienda la mano al populismo estalinista radical neo comunista de Podemos. Me preocupa. Y mucho.
Creo que los españoles no queremos este escenario. Los socialistas son personas moderadas. Son españoles que no quieren volver a épocas radicales en las que peligren los derechos y las libertades. Estoy segura que la mayoría del socialismo español quiere y exige estabilidad para ellos, para los españoles y para nuestro país. Los socialistas han visto con buenos ojos que Patxi López presida la Cámara del Congreso, pero también lo hemos aceptado los que apoyamos al partido que ganó las elecciones, el Partido Popular. El PP apoyó en otras circunstancias al PSOE en el País Vasco para que pudiera gobernar. ¿Se les ha olvidado? Yo creo que a algunos socialistas, no.
El PP ha demostrado su moderación al no dar la batalla por un sillón en la Mesa del Congreso frente a un Pedro Sánchez que lo único que quiere dejar claro es que la presidencia del Congreso no la ha pactado con PP, solo con Ciudadanos. Y Ciudadanos se ha puesto otra “medallita” por continuar en su constante postureo para no mojarse, pero beneficiarse de todo. Lo relevante es el papel de cada uno. Reflexionemos.
Mariano Rajoy está ofreciendo diálogo y pactar en torno a cuestiones que nos importan a los españoles como la reforma laboral, la educación o la sanidad y así llegar a acuerdos con los partidos políticos “supuestamente” moderados. Pues bien, el PSOE de Pedro Sánchez ha respondido no, tajantemente no, a sentarse y dialogar con el PP, con quienes comparten el centro político español. Otros más ridículos y mediocres políticos socialistas radicales como Odón Elorza, ex alcalde socialista de San Sebastián, han llegado a decir que Mariano Rajoy “deje de dar el coñazo” con la gran coalición. Que eso sería una indecencia y una traición. Querido Odón, la única indecencia son tus palabras radicales y de negativa al diálogo. Yo no soy muy diferente a muchos amigos míos socialistas, pero te aseguro que me encuentro a años luz de personajes radicales como tú.
El PSOE se ha radicalizado. El PSOE de Pedro Sánchez y Odón Elorza está huyendo hacia la extrema izquierda neo comunista con quien sí están dispuestos a dialogar. ¿Esta es la moderación del centro izquierda español? Es evidente que no. Esto sí que es un verdadero fraude a los votantes socialistas moderados. Es un verdadero fraude a la estabilidad, a la responsabilidad y a la misma política.
Queridos amigos, nos queda mucho por oír y por ver. Así que, afinemos el oído, mantengámonos informados y seamos testigos, a ser posible “no mudos”, de lo que se avecina, porque sea lo que sea, pronto acudiremos a las urnas a opinar.
Gracias.
Yolanda Estrada






