El triste discurrir de la agrupación socialista de Pozuelo llega a su cenit con una exposición guerracivilista (para contentar a Madrid) pensando en que les apoyen en las listas locales

La mayor desgracia política de nuestra villa es estar tan cerca de Madrid. Aquí las campañas electorales nacionales, en torno a las grandes siglas políticas, apenas tienen repercusión.
De hecho, a escasos treinta días de estas trascendentales elecciones generales, uno imaginaría que en nuestra ciudad los satélites de los tres principales partidos, a nivel nacional, procurarían poner en valor los debes del adversario y los haberes propios, tratando de inclinar el voto hacia su pesebre.
Pero nada. Olvidados. Aquí, las elecciones generales pasan de largo…
Solo el partido socialista, en caída libre en nuestra ciudad, a pesar de haber tenido una bola de set en las elecciones en las que una olvidada Quislant se quedó en minoría, se ha movido ficha…
¿Se acuerdan?
No fueron capaces (junto al resto de opositores) de obviar colores y procurar oportunidad y beneficio para Pozuelo de Alarcón.
No quisieron entonces cambiar Pozuelo, pero ahora, haciendo seguidismo guerracivilista de su casa madre, fijan su oposición invitando a visitar “La Desbandá”. Una exposición itinerante de lo, tristemente, acontecido en febrero de 1937 durante el éxodo malacitano provocado por las fuerzas “nacionales”.
Uno hubiese pensado que, en las actuales circunstancias, hubiera sido oportuno recordarle a la Sra. Tejero todos sus incumplimientos…
No conocer la villa, que seguimos sin médico en el PAC, sin las viviendas sociales prometidas (sortearlas no es disponer de ellas), con el Polideportivo Carlos Ruiz eternamente inacabado y sin saber qué se ha gastado, sin su Palacio de Congresos y su hotel adjunto, con Húmera levantada, con La Estación siempre sucia, con un ambulatorio que abrirá en familia y cada día con más problemas para acceder a Madrid…
Nada de esto, nada…
Los discípulos del Veraneante de la Mareta, cada día más lejos del ciudadano local, han pensado que dado que poco pueden destacar de lo hecho por ellos esta legislatura, mejor volver al pasado.
Es curioso. Si tanto le preocupaba lo acontecido, hará noventa años en febrero próximo, y dado que su sede en Pozuelo de Alarcón está, apenas a tres minutos, podrían haber puesto también en valor y rendir homenaje a los 22 religiosos asesinados, junto con un seglar, en esta villa.
El “azulejo” conmemorativo lo pueden ver todos los días paseando por Avd. Juan Pablo II.
En la fachada de Oblatos está para el recuerdo de todos.
Pero es normal.
Es normal que, en cada elección, los socialistas pozueleños, a pesar de los maulas peperos que nos mandan desde Génova, den un paso atrás.
Pero como las elecciones de junio, se están jugando también ahora en esta villa, uno puede entender que el “sueldiño” municipal viene muy bien y, si además hay suerte, alguno se puede enganchar como diputado autonómico…
Es paradójico que, por la acampada “alegal” de Sol, la trashumancia haya tenido que variar su recorrido mientras que el socialismo pozueleño, para mantener sueldo y prebendas políticas, sólo tiene que hacer seguidismo ovejuno…
Qué buen momento es este para que los Sres. Cobaleda y Glez. Bascuñana y la Sra. Hernández hagan “la desvandá” y dejen paso a nuevas personas que posibiliten una renovada oposición socialista en Pozuelo de Alarcón auténticamente pozueleña.
Alejandre
PD: Descansen en Paz todos los ciudadanos (españoles y extranjeros) fallecidos, cualesquiera fueran sus circunstancias y colores, durante nuestra guerra civil.






