Primera trampa de la campaña de la ultraizquierda sanchista: el Gobierno aprueba hoy los decretazos derogados para que la Diputación Permanente los convalide

Pedro Sánchez ya ha perpetrado su primera trampa de la campaña nada más convocar las elecciones generales el 29 de noviembre. El Consejo de Ministros volverá a aprobar este martes los dos decretazos de vivienda, derogados por el Congreso de los Diputados el pasado viernes, para que la Diputación Permanente, donde el voto de Junts es irrelevante y Sánchez y sus socios pueden mantener su mayoría, pueda convalidarlos.
El primer decreto quedará convalidado en la Diputación Permanente siempre y cuando el PNV mantenga su voto favorable. La medida que impide el desahucio de personas vulnerables, a raíz del denominado caso Maricarmen, saldría adelante pese al rechazo del Congreso el pasado viernes.
Sin embargo, el segundo decreto, para hacer permanentes los contratos de alquiler, aunque lo aprobará también el Consejo de Ministros ordinario este martes, no tendría cabida tampoco por la Diputación Permanente y será de nuevo rechazado.
El primer decreto contaba con la aprobación de PNV y Coalición Canaria, además del resto de socios de izquierdas del Gobierno PSOE-Sumar. El Congreso de los Diputados rechazó el viernes la medida debido a la oposición de PP, Vox y Junts.
Sánchez ya tiene la vía para rescatar el decreto antidesahucios, saltándose al Congreso. Podrá aprobarlo de nuevo, o aprobar uno muy parecido, y someterlo a convalidación con las Cortes ya disueltas. Esta maniobra permite al Gobierno esquivar el pleno, donde ha perdido las votaciones, y trasladar el asunto a un órgano más pequeño y con una aritmética más favorable, aunque todo pendiente de que el PNV confirme su apoyo.
Aunque Pedro Sánchez haya convocado elecciones generales este lunes, el Gobierno no queda en funciones, sino en plenitud de atribuciones. Por ello, se permite aprobar en el Consejo de Ministros decretos idénticos o similares a los caídos. Con la Cámara disuelta, la convalidación de los decretos no compete al pleno del Congreso, sino a la Diputación Permanente.
La Diputación Permanente está formada por 69 miembros, por lo que el Gobierno de Sánchez necesita sólo 35 votos para alcanzar la mayoría absoluta. El PSOE tiene 25 y Sumar 6, por lo que bastaría con los votos a favor de EH Bildu, ERC, Podemos y PNV, los mismos que apoyaron el primer decreto en el Congreso. En ese escenario, el voto de Junts, que se sumó al bloque que tumbó los decretos, sería irrelevante aunque votara en contra junto a PP y Vox.





