El Pleno de septiembre vuelve a mostrar la galopante falta de credibilidad de la alcaldesa Tejero: ¿Cuántas veces más va a vender su mini rebaja de impuestos que no convence a nadie?

La alcaldesa Tejero tiene mala conciencia política…
O, tal vez, un “pepito grillo” que no la deja en paz.
No sé.
Pero me da que tiene sensación de culpa sobre los problemas de su gestión política en estos tres años y medio de legislatura en el Pasillo del Infierno del Viejo Convento.
Y si no es así es algo parecido.
Pero tiene que ser algo grave porque aparenta una crisis galopante de credibilidad…
De esa vieja capacidad de un alcalde para generar confianza en los vecinos mediante la coherencia entre lo que dice, promete y hace.
Y yo lo entiendo.
Ella prometió una cosa y nos ha dado lo contrario. Nos prometió bajar los impuestos y los subió. Nos subió las tasas de uso de espacios público y nos machacó con la Tasa de Basuras.
Fue un escándalo político de primer orden.
Luego, no sé si arrepentida o obedeciendo órdenes de Madrid, rebajó la Tasa de Basuras “la puntita nada más” y mediante unas condiciones a los contribuyentes con más trampas que una película de chinos para poder pedir las rebajas, cuando eso lo tenía que haber hecho el propio Ayuntamiento que tanto presume de Administración Digital…
Pero como el tiempo corre que se las pela y ya estaba ahí mismo la designación de candidatos del PP a las elecciones municipales de 2027, Paloma Tejero necesitaba, tras una legislatura convulsa cabreando a los vecinos, buscó una tabla a la que agarrarse en la gran línea política de Ayuso y pensó en otra bajada de impuestos.
Y como la bajada de la Tasa de Basuras seguía siendo alta y ya no podía bajarla de nuevo, anunció otra mini bajada del IBI y la supresión de la Tasa de vado en el Pleno del Debate del estado del Municipio de finales de junio.
O sea, el chocolate del loro.
Pero chocolate o no, había que vender a los cuatro vientos que Tejero también bajaba impuestos…
Y vaya si lo vendió…
Puso la máquina de titular a bombo y platillo en marcha y alcanzó cotas de insistencia difíciles de digerir.
Y ahí es donde empieza a mostrar el síntoma de su falta de credibilidad.
Y sin credibilidad es difícil vender la burra aunque se insista…
La vendió, como digo, tras el Debate sobre el Estado del Municipio en junio.
Y la ratificó en la extraña Junta de Gobierno Local en agosto.
Y ayer volvió a escenificar la aprobación inicial en el Pleno Municipal de septiembre.
Vamos, que nos vendió la moto averiada por tercera vez en tres meses.
Tres actos para un mismo sainete.
Tres anuncios para vender lo mismo: una rebaja del IBI del 0,425 % al mínimo legal del 0,40 % y la supresión de la Tasa de vados.
Y, ojo, que falta un cuarto acto en el que nos volverá a decir que ya está aprobada definitivamente para el año que viene.
O sea, que las cacareadas rebajas no entrarán en vigor hasta 2027.
La jugada roza la ironía poética.
Tejero vende hoy un alivio fiscal que se aplicará justo en el año en que concluye la legislatura y se celebran elecciones municipales en mayo. Y lo mismo ella no está.
Prometer beneficios que se devengarán prácticamente cuando su mandato esté expirando no es gestión fiscal, es un manifiesto brindis al sol y una campaña electoral prematura pagada con el dinero del futuro.
¿Y todo para qué?
Para ahorrar unos 60 euros al año en el IBI para un hogar tipo (si cumple con todos los condicionantes que exige).
Mini rebaja irrisoria si se compara con el sablazo tributario acumulado.
Lo de la Tasa de vado es una broma.
Y, claro, reiterar tres veces en tres meses el mismo trámite antes de completarlo denota una preocupante subestimación de la inteligencia vecinal.
Porque, por mucho que Tejero insista en vender la piel del oso antes de cazarla, los vecinos de Pozuelo ya no la creen porque ya su falta de credibilidad des manifiesta.
Ha mentido tanto y tanto ha jugado al escondite político que su credibilidad se ha agotado al mismo ritmo que sus fuegos de artificio…
Y no le va a ser fácil recuperarla…
La credibilidad es como la honra, aquella que cantaban Los Chichos…
Juan Manuel Sánchez
PdT:
Son tan burdos en todo que, a la hora de ilustrar la venta de la mini rebaja de impuestos, lo hacen con una foto del Pleno en la que solo aparecen los que votaron a favor…
¡Qué poca clase política!






