Celebrada la audiencia preliminar, el juez Peinado da el último paso antes de jubilarse para que Begoña Gómez y su asesora Cristina Álvarez sean juzgadas por corrupción

El juez Juan Carlos Peinado ha enfilado este martes a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, y a su asesora, Cristina Álvarez, hacia el banquillo de los acusados. Lo ha hecho celebrando una audiencia preliminar en la que acusaciones y defensas han mantenido sus posturas de cara al previsible juicio, como recoge la ley que debe hacerse antes de poder abrirse un juicio oral.
El magistrado lo ha llevado a cabo antes de irse de vacaciones en el mismo mes que cumple 72 años de edad el próximo día 27, fecha límite para su jubilación y para poder, por tanto, dictar la apertura de juicio oral con jurado popular. Tras esto, el juez debería elevar el procedimiento a la Audiencia Provincial de Madrid, responsable de fijar fecha de juicio, que, de media, se demora entre cuatro y ocho meses.
La audiencia preliminar ya se celebró en el mes de junio, pero Peinado ha tenido que celebrarla de nuevo después de que la Audiencia Provincial de Madrid retirase los delitos de apropiación indebida y corrupción en los negocios por los que imputaba en ese momento a Gómez.
En el encuentro, que apenas ha durado media hora, la defensa de la esposa de Sánchez, el letrado Jaime Campaner, ha solicitado al juez el sobreseimiento del caso, al igual que la defensa de Cristina Álvarez, la asistente de Gómez y la Fiscalía, que solicitan su absolución. La Universidad Complutense, que es perjudicada en el proceso y solicita ser indemnizada, también ha sostenido su postura ante el magistrado.
Campaner ha argumentado la “ineficacia” del escrito de Hazte Oír, única acusación que pide la apertura del juicio oral, porque presenta “graves defectos insubsanables”. El letrado asegura que la ley exige a las acusaciones que en la conclusión primera se limiten a relatar los hechos punibles, mientras que “de forma insólita la acusación popular ha trufado de referencias a atestados policiales y, sobre todo, a declaraciones prestadas en fase de instrucción lo que debió limitarse a una narración de hechos”.
La defensa de Gómez subraya que la situación se agrava al tratarse de un procedimiento por jurado, ya que la ley no permite que lo ocurrido en fase de investigación acceda al juicio para no contaminar al jurado, una irregularidad que convierte el escrito de Hazte Oír en “irremediablemente ineficaz”.
Por su parte, Hazte Oír, que lidera la acusación popular, ha pedido de nuevo la apertura del juicio oral, además de penas de 13 años de prisión para Gómez y seis para Álvarez, señalada por presunta malversación.
Peinado convocó la audiencia de este martes con solo un día de antelación, por lo que los abogados solicitaron que se suspendiera, aunque sin éxito.
El pasado viernes Begoña Gómez presentó un escrito ante Peinado solicitando su libre absolución. En el documento, de 50 páginas de extensión, explicaba que, antes de que Sánchez se convirtiera en presidente del Gobierno, ella ya colaboraba con la UCM. En el curso 2013-2014 desempeñó el cargo de codirectora del Diploma de Formación Continua de Técnico de Fundraising.
La acusada señala en el escrito que no ha cobrado por dirigir la Cátedra, sumado a que ha desempeñado funciones de forma gratuita durante cuatro años.
Con la audiencia preliminar de este martes concluye la fase de instrucción del ‘caso Begoña Gómez’, en el que se investiga a la esposa de Pedro Sánchez y a su asesora por la cátedra que codirigió Gómez en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y las tareas que realizaba Cristina Álvarez en Moncloa.






