“Ven, sígueme”: Formemos marea participando en la II Carrera Inclusiva de la Fundación Luis Orione el próximo 26 de abril, que hay gente con alta dependencia que necesitan recursos

En un tiempo en el que tantas cosas parecen dividirnos, hay iniciativas que hacen justo lo contrario y que merecen destacarse porque unen y acercan. Hablo de la II Carrera Inclusiva de la Fundación Luis Orione. Y no es una frase hecha. Es algo que se ve, se siente y, sobre todo, se vive.
El próximo 26 de abril, las calles de la Colonia de Los Ángeles de Pozuelo de Alarcón no serán solo un circuito de 5 kilómetros o un paseo de 750 metros para reconocer a una organización dedicada a los más débiles sino que hay que ayudarles.
Esa carrera inclusiva será, durante unas horas, un pequeño reflejo de lo que debería ser la sociedad: un espacio donde nadie sobra y donde cada persona cuenta. Porque aquí no importa si corres rápido, despacio, si caminas o si avanzas en silla de ruedas. Importa que estés. Tu presencia es importante.
Y eso, en estos tiempos, no es poca cosa. Y desde El Correo de Pozuelo animamos a todos los vecinos de esta solidaria ciudad a participar.
Y es que, a menudo, hablamos de inclusión como un concepto abstracto, casi burocrático. Pero basta acercarse al Hogar Don Orione de Pozuelo para entender que la inclusión es algo real como la vida misma. Es un trabajo diario, silencioso y profundamente humano. Allí viven personas con discapacidad intelectual y alta dependencia que necesitan mucho más que recursos. Necesitan comunidad, mirada, cercanía.
Y apoyo. Tienen que saber que sus vecinos los apoyan.
La carrera, en ese sentido, no es solo un evento deportivo. Es una puerta abierta. Una invitación a que los vecinos de Pozuelo (y de toda la Comunidad de Madrid) se asomen a esa realidad, la comprendan y, sobre todo, la abracen.
Porque, amigos, ¿hay algo poderoso en correr (o caminar) junto a quien normalmente queda al margen?
Creo que no…
La primera edición ya dejó claro que esto funciona. Más de 400 personas participaron en una jornada que fue mucho más que deporte. Fue convivencia, fue emoción, fue esa sensación difícil de explicar de estar haciendo algo que merece la pena.
Este año, el reto no es solo repetir sino crecer. Y, sinceramente, Pozuelo tiene todo para lograrlo….
También hay que decirlo. Detrás de estas iniciativas hay un esfuerzo enorme. Instituciones, empresas locales, voluntarios… Toda una red que demuestra que cuando una causa es auténtica, la respuesta llega.
Pero nada de eso servirá sin lo esencial, tu participación.
Tú, yo, cualquiera que decida dedicar una mañana de domingo a algo más que a sí mismo merece estar allí.
Porque al final, la pregunta es sencilla: ¿qué tipo de ciudad queremos ser?
Estoy seguro de que queremos una donde, de vez en cuando, nos encontremos para empujar juntos.
La II Carrera Inclusiva de la Fundación Luis Orione no va a cambiar el mundo. Pero sí puede cambiar miradas. Puede romper inercias. Puede recordarnos que la inclusión no es tarea de otros sino de todos.
Y quizá, solo quizá, después de cruzar esa meta (aunque sea caminando) entendamos que hay carreras que no se ganan con tiempo sino con humanidad.
Ven, sígueme.
Vamos.
Formemos marea.
Juan Manuel Sánchez





