La Policía Nacional encontró nueve casquillos de bala junto al cuerpo del ucraniano Portnov asesinado en Pozuelo y busca ahora a tres sospechosos, uno de ellos autor material

Continúa la investigación del asesinato a tiros del abogado ucraniano Andriy Portnov junto al Colegio Americano de Pozuelo de Alarcón. La Policía Nacional busca este jueves a tres personas implicadas en el crimen, uno de ellos el autor material de los disparos, mientras que los otros dos serían los cómplices que le habrían ayudado a escapar hacia una zona boscosa de la Casa de Campo.
Las primeras pesquisas apuntan a que el tirador efectuó al menos nueve disparos por la espalda, según el número de casquillos hallados en el lugar del crimen por las autoridades. El elevado número de vainas recogidas indica que el agresor vació prácticamente el cargador del arma, además de reflejar que quiso garantizar la muerte de su objetivo. Sin embargo, todavía se desconoce la cifra exacta de impactos de bala que recibió la víctima, a la espera del informe preliminar de la autopsia.
Los agentes del Grupo V de Homicidios y la Policía Científica, que continúan con la investigación, trabajan sobre la hipótesis de que el crimen fue cometido por un grupo de tres personas. El tirador actuó a pie, mientras sus cómplices facilitaban la huida en desde las inmediaciones del centro escolar hacia la Casa de Campo, que conecta Pozuelo con la capital. Ninguno de los sospechosos ha sido detenido por el momento.
Grabaciones de las cámaras de seguridad
Mientras la búsqueda de los autores del crimen prosigue, los investigadores centran las pesquisas en el análisis de las cámaras de seguridad de los alrededores, especialmente las de la residencia universitaria situada frente del colegio, cuyas cintas se solicitaron el mismo día del crimen y podrían ser determinantes para identificar el vehículo con el que se dieron a la fuga los sospechosos.
Además, siguen los trabajos de los investigadores del Grupo V de Homicidios y la Policía Científica de la Jefatura Superior de Madrid, entre ellos un especialista de balística, con el objetivo de recopilar las vainas, determinar el arma y la munición utilizada en el crimen. Por su parte, los médicos forenses iniciaron la autopsia del cadáver de Portnov a primera hora de la mañana de este jueves.
En este sentido, la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Pozuelo, que estaba de guardia en el momento del crimen y ordenó el levantamiento del cadáver, ha abierto diligencias para investigar el suceso y decretado el secreto de las actuaciones, según han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).
No se descarta ninguna hipótesis
Los hechos tuvieron lugar sobre las 9.15 horas del miércoles, cuando Portnov, de 52 años, acababa de dejar a sus dos hijas en el Colegio Americano de Pozuelo, del que ambas son alumnas. En el momento en el que iba a subir a su coche, recibió varios disparos que le impactaron en la cabeza y espalda.
Por el momento, se baraja la hipótesis de un ajuste de cuentas relacionado con el crimen organizado, aunque no se descarta que pueda tener motivación política vinculada al conflicto entre Rusia y Ucrania. Portnov, abogado y expolítico, sirvió en la administración del expresidente ucraniano Víktor Yanukovych entre 2010 y 2014. Abandonó Ucrania tras el Euromaidan y fue acusado de corrupción, por lo que fue incluido en una lista negra de la UE de personas cuyos fondos fueron congelados por apropiación indebida de fondos estatales o violaciones de los derechos humanos en Ucrania.
Medios ucranianos informaron que Portnov realizó una transferencia de una propiedad a sus hijos hace un año a través de una notaría en Madrid, lo que lo situaba en España tras abandonar Ucrania en medio de acusaciones de traición y de corrupción.





