La capacidad de rapiña de Tejero no tiene límites: También quiere cobrar la tasa de basura a los dos cementerios o cómo el Gobierno de Pozuelo ni en el camposanto te deja descansar

Estimado Capitán:
En esta vida, dicen, nada es seguro salvo la muerte y los impuestos. Pero resulta que la muerte ya no es excusa para esquivar los impuestos, porque la alcaldesa del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero ha decidido que incluso los cementerios de la ciudad (el del Centro y el de Húmera) tienen que pagar la tasa de basuras. Al fin y al cabo, ¡los muertos generan muchísimos desechos entre los floreros, las velas y los restos de la dignidad de quien tuvo esta brillante idea!
Me cago en ros…
Ahora bien, esto plantea una gran pregunta:
¿Pagan los muertos su parte o la carga recae en los vivos que aún tienen el mal gusto de recordar a sus difuntos?
Si es lo primero, ¿deberían celebrar una sesión de ouija con la concejala de Hacienda Lucía Molares, que por algo es gallega y debe saber de esas cosas de la brujería porque “haberlas, haylas”?
“Señor espectro, por favor, declare sus residuos o se enfrentará a una multa ectoplásmica”.
Si es lo segundo, ¿es que no basta con llorar a un ser querido? Para Tejero parece que no. Ahora también hay que pagar la “tasa por duelo prolongado”.
Manda güevos…
Según el Gobierno del Ayuntamiento de Pozuelo, “el cementerio genera residuos como cualquier otro inmueble”.
Claro que sí, panda de depredadoras fiscales, porque los difuntos pasan los días bebiendo botellas de plástico y desechando envases de yogur.
Todo el mundo sabe que el inframundo tiene un problema terrible de gestión de residuos.
Qué poca vergüenza política…
Creo, sinceramente, que la verdadera basura no está en los cementerios de Pozuelo sino en el Pasillo del Infierno del Viejo Convento.
En cualquier caso, deberíamos reconocer la constancia de estas forasteras del Ayuntamiento: No debe ser fácil perseguir fiscalmente a quienes están seis pies bajo tierra.
Pero no se preocupen, con este precedente, no debería extrañarnos que en un futuro próximo (y con lo necesitadas que están de dinero) estas depredadoras fiscales propongan una “Tasa por Ocupación del Espacio Funerario” o incluso un “Impuesto por Silencio Perpetuo”. Tasas que ellas nunca las pagarán… No viven en Pozuelo.
Al final, lo único que queda claro es que la imaginación de algunos servidores públicos no tiene fin. Y menos en Pozuelo.
Tejero, vete ya.
Mientras tanto, nosotros, los pozueleros, deberemos acostumbrarnos a que ni siquiera la muerte nos librará de las facturas de Tejero.
Descansa en paz… pero paga primero.
Tejero eres un auténtico castigo para esta ciudad.
¿No te da vergüenza, de verdad?
Juan Pozuelo



