El circuito Madring supera un exigente “test de estrés” de dos días de cara a la Fórmula 1: satisfacción organizativa frente a las quejas vecinales por el ruido

A dos semanas del estreno oficial de Madring, el flamante trazado semiurbano de Ifema que acogerá el Gran Premio de España del 11 al 13 de septiembre, su asfalto ha superado con éxito un “test de estrés”, como lo definen desde la organización, que permite iniciar la cuenta atrás hacia el gran día con una sonrisa.
Lo ha hecho con dos jornadas de entrenamientos disputadas por una treintena de ruidosos monoplazas de la categoría de Fórmula 3. Es decir, dos peldaños por debajo de la inminente y ansiada cita con la F1, para la que hace tiempo que no quedan entradas.
Tanto los organizadores de la prueba como el Ayuntamiento de Madrid se mostraron plenamente satisfechos con el resultado de unos ensayos clave, que han confirmado el óptimo funcionamiento de la seguridad, las cámaras de control y los accesos, dando el aprobado técnico indispensable para la cita automovilística.
¿La conclusión?
El circuito ha respondido y solo queda pensar en la carrera.
Esta prueba de fuego, que ha permitido ponerle el sello a la pista, supuso que durante el pasado lunes y el martes, más de 30 monoplazas de Fórmula 3 rodaran de forma simultánea para someter a las instalaciones a una exigencia máxima de cara al estreno oficial.
Y eso es algo que no es habitual en los circuitos que aterrizan en el Mundial, pues ni Jeddah (Arabia Saudí) ni Las Vegas o Miami (EEUU) -los últimos en llegar- se han sometido a un analítica parecida.
El éxito de esta verificación ha permitido dar luz verde definitiva a las instalaciones y ratificar que la capital está preparada para dar el pistoletazo de salida a la competición. Las jornadas de ensayo sirvieron para poner a prueba cada milímetro del asfalto, desde la respuesta de las vallas y escapatorias hasta la agilidad en los accesos de los equipos.
Esta satisfacción técnica no solo despeja el camino para la cita de este septiembre, sino que constituye el primer gran pilar de garantías para asegurar que el recorrido está a punto para la primera carrera de las diez que la ciudad tiene firmadas con la Fórmula 1 para la próxima década.
Las sensaciones de los pilotos
El examen sirvió para confirmar que el asfalto responde a la perfección y para certificar el agrado de los pilotos, que se mostraron encantados con el trazado. Promesas de la F3 como Freddie Slater o Ernesto Rivera definieron el circuito como “técnico y divertido”, unas buenas perspectivas que se suman al entusiasmo de la afición española tras volver a ver a Fernando Alonso en la zona de puntos con su Aston Martin en su última carrera, que además promete mejoras en las próximas citas.
A nivel acústico, los responsables explicaron que la prueba se ejecutó con las condiciones más desfavorables posibles: sin protecciones acústicas instaladas en las vallas, sin cerca de 120.000 personas en las gradas, que también amortiguan el impacto de las ondas, y con monoplazas de F3 que, como se ha escrito, emiten un nivel sonoro superior a un F1.
Ver rodar monoplazas en La Monumental es una preciosidad pic.twitter.com/qbCh8c7eZs
— Alfonso de Castañeda Calvo (@AlfonsoDCC) August 24, 2026
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, señaló ayer que lo vivido en estas pruebas no es lo que va a pasar en la realidad del Gran Premio, al tiempo que confirmó que las pruebas contaban con su correspondiente licencia municipal y con permisos explícitos para la superación temporal de niveles acústicos, subrayando que durante el evento principal la percepción sonora en el entorno será menor.
A pesar de la satisfacción general, las pruebas causaron malestar a los barrios cercanos. La plataforma vecinal Stop F1 registró picos sonoros cercanos a los 100 decibelios (a pesar de que la organización maneja cifras muy diferentes) en viviendas de Hortaleza, Las Cárcavas y Valdebebas, calificando el impacto de “insoportable”.
Un gran premio blindado
En el plano administrativo, el Ayuntamiento afronta la recta final con tranquilidad tras otorgar seis licencias urbanísticas, la última correspondiente a las gradas. Lo único que falta es la emisión de la licencia definitiva de funcionamiento, que se concederá días antes del inicio del GP, con la última inspección técnica.
En el terreno judicial, Carabante explicaba que el evento está prácticamente blindado. Los tribunales han denegado las medidas cautelares solicitadas por colectivos ecologistas contra la licencia de gradas, determinando que suspender el evento generaría un perjuicio mucho mayor que su celebración.
Al haber entrado la justicia en el fondo de ponderación de intereses y dado que las medidas cautelarísimas se resuelven en 24 horas y las ordinarias requieren entre tres y cinco días para la vista. Así, resulta jurídicamente imposible una paralización de última hora.
Para mitigar el impacto en la circulación, el Ayuntamiento presentará la próxima semana un plan específico de movilidad para coordinar accesos en todo ese entorno de Ifema.






