La Comunidad de Madrid analizará las aguas residuales en busca de droga y hará campañas en tiktok contra el cannabis dentro de su primer plan regional contra el uso de sustancias nocivas

El combate contra las drogas, y en especial contra el cannabis, es una de las prioridades de Isabel Díaz Ayuso. Y ahora lo ha convertido en uno de los ejes de su segundo año de legislatura: durante una entrevista en Esradio, la líder madrileña ha anunciado su Plan Regional contra las drogas, un proyecto «ambicioso» con más de 50 medidas concretas, entre las que estarán análisis de las aguas residuales como los que se realizaron durante el Covid, pero ahora para detectar la presencia de precursores de determinadas sustancias asociadas al consumo de drogas. También habrá, a finales de año, campañas específicas para alertar a los jóvenes de lo dañino de estas sustancias explicado con su propio lenguaje, a través de redes sociales como Tiktok o Instagram.
La presidenta ha hecho hincapié en que el consumo de drogas se ha convertido en una epidemia mundial que. «destroza vidas: chicos entre 14 y 18 años están con problemas de esquizofrenia, trastornos bipolares, suicidios…». Recuerda que las drogas nunca fueron parte de la cultura occidental, sino más que la oriental. En Alemania o Malta «han decidido suicidarse, legalizando lo que nunca puede ser legal».
Por eso, entre sus medidas también anunció patrullas policiales con perros en las zonas donde los chavales se reúnen por ocio.
Por eso, y tras referirse a los estudios internacionales que ligan el consumo de cannabis con el riesgo de sufrir psicosis o incrementan las posibilidades de padecer esquizofrenia, Díaz Ayuso ha criticado la frivolización de este consumo por parte de la izquierda. Pero ella se resiste y anuncia que «vamos a emprender una guerra sin cuartel contra las drogas».
Por eso, pondrá en marcha este plan regional, cuyos detalles va a explicar durante el Debate del Estado de la Región y que incluye iniciativas como limitar la venta de derivados del cannabis a menores en establecimientos: éstos tendrán que exigir un documento de identificación para dispensarlos, habrá restricciones a la publicidad de los mismos y también se limitarán en los videojuegos. La venta de estos productos derivados del cannabis es más habitual de lo que imaginamos: las recientes inspecciones de Sanidad han intervenido en más de 50 establecimientos, inmovilizando y retirando galletas, bebidas energéticas, piruletas, caramelos, infusiones, chupa-chups y chicles de cannabis, e incluso cogollos de esta droga, ha explicado Díaz Ayuso.
Otras medidas que figuran en este plan contra las drogas son la ampliación de la Unidad de Ingreso y de Hospital de Día de Desintoxicación y Deshabituación para jóvenes, y también del servicio ambulatorio para pacientes con patologías de salud mental y adicciones.





