Mafia en estado puro: Los abogados del novio de Ayuso denuncian en Plaza de Castilla un hackeo a los correos de los abogados penalista y el fiscalista de Alberto González el 2 de abril

Los ordenadores de los abogados penalista y fiscalista que llevan la defensa penal y la inspección fiscal de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, fueron hackeados en la tarde del martes 2 de abril para hacerse con los emails cruzados con su cliente, “presumiblemente para descarga y/o extracción de ficheros adjuntos con cientos de páginas”. Así consta en la denuncia presentada en las últimas horas en los Juzgados de Plaza de Castilla.
Los abogados consideran que los hechos denunciados son constitutivos, “al menos”, de un delito de revelación de secretos previsto y sancionado en los artículos. 197.1, 197.2 y 197 bis del Código Penal, afectando a los derechos fundamentales de Alberto González Amador, a la intimidad – artículos 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH), 7 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (CDFUE), 18.1 de la Constitución Española (CE)-, a la protección de datos de carácter personal -artículos. 8 CEDH, 8 CDFUE, 18.4 CE- y al derecho de defensa -artículos. 6.3 CEDH, 48.2 CDFUE, 24.2 CE-.
Según relatan en su denuncia, las dos cuentas de correo recibieron en la mañana del día 2 de abril, a las 11 horas 39 minutos, un correo electrónico enviado desde el correo personal de González Amador, correo que fue respondido a las 12h y 11 minutos. Pero unas horas después de haberse recibido y respondido el correo, durante la tarde del día 2 de abril, esos correos desaparecieron de los sistemas informáticos para, transcurridas unas seis horas, volver a reaparecer en los sistemas, ya el día 3 de abril, a las 00 hora y 09 minuto3.
Al percatarse de estos movimientos, los hechos fueron puestos en conocimiento de un perito informático quién, tras analizar preliminarmente los sistemas, determinó que “se había sido objeto de un ciberataque”, que había afectado a los correos mencionados del día 2 de abril de 2024, “no teniendo transcendencia al resto de correos ni buzones corporativos”. Y que éste habría consistido en la retirada de información, contenida en estos emails, de los sistemas, “presumiblemente para su descarga y/o extracción de ficheros adjuntos con cientos de páginas” para “posteriormente volver a ser entregados al buzón de correo de los usuarios, no levantando de esta manera sospechas sobre las actuaciones realizadas”.
Asimismo, informan de que se ha pedido ayuda a Microsoft para que facilite la información de la que disponga; cuando eso suceda, se aportará “en formato pericial” al juzgado, también las conclusiones del perito “así como las posibles vías para la culminación de la averiguación de los hechos y responsables”, pero por ahora, añade la denuncia, se ha podido garantizar que los correos “fueron entregados, posteriormente eliminados y vueltos a entregar (simulando haber tenido una única entrega)” y que este tipo de técnicas “son comúnmente utilizadas cuando un tercero quiere acceder a determinada información hackeando un sistema y dejando el mínimo rastro técnico posible del acceso”, de ahí que accedan, trasladen la información para su consulta y, posteriormente, la vuelvan a dejar en el sistema.
Según fuentes consultadas, y en relación a este último punto que se señala en la denuncia, el perito trasladó a los afectados que la manera de proceder en el hackeo ha sido “muy sofisticada” y “sólo al alcance” de muy pocos.






