Sánchez ocultó una segunda invasión marítima de Marruecos en Ceuta el 7 de septiembre: El buque entró en aguas territoriales españolas a unos 15 kilómetros de la ciudad autónoma

Marruecos no solo entró en aguas españolas durante la invasión de Ceuta entre julio y agosto de 2026, sino que también lo hizo durante el mes de septiembre. Fuentes del ámbito de Defensa confirman a Libertad Digital y esRadio que al menos una fragata de combate marroquí se volvió a situar frente a las costas de la ciudad autónoma española el pasado 7 de septiembre.
En este caso se trata de la fragata Sultan Moulay Ismail (F-614), perteneciente a la Marina Real de Marruecos, que llegó a adentrarse en el mar territorial español situándose a 15 kilómetros (unas 8 millas náuticas) de la costa de Ceuta. El buque, según estas fuentes, “estaba a distancia de su cañón principal de la costa de Ceuta”.
La posición del buque, constatada a las 10:10 de la mañana del día 7 de septiembre a través del sistema de identificación automática (AIS), se encontraba dentro de las 12 millas náuticas que el Derecho Internacional reconoce como aguas españolas. Estas fuentes descartan que sea un error de navegación o un “paso inocente”, sino que todo apunta a que fue una maniobra deliberada frente a las costas de Ceuta.
Se trataría de la segunda incursión en espacio marítimo español, tras la revelada por el diario El País el pasado 12 de octubre, ocurrida mientras más de 80.000 inmigrantes entraban en Ceuta. En ese momento, al menos una fragata y varias patrulleras marroquíes navegaron sin autorización por aguas españolas. Según ese diario, las incursiones fueron deliberadas y se repitieron durante los primeros días de agosto.
Una fragata marroquí equipada para el combate
La Sultan Moulay Ismail es una fragata multimisión de la clase SIGMA 9813 puesta en servicio en 2012. Con casi 98 metros de eslora y un peso máximo de 1.950 toneladas, está diseñada para operar contra buques de superficie, aeronaves y submarinos, además de realizar misiones de patrulla y escolta.
Su armamento incluye misiles antibuque Exocet MM40 Block 3, misiles antiaéreos MICA VL, un cañón principal de 76 milímetros y torpedos antisubmarinos MU90. También dispone de radares de vigilancia, sonar y sistemas de guerra electrónica. Se trata, por tanto, de un buque de combate con capacidades ofensivas y defensivas, no de una unidad concebida específicamente para misiones humanitarias o logísticas. El cañón de 76 milímetros tiene un alcance que puede situarse en torno a los 16 kilómetros contra objetivos de superficie, dependiendo de la munición y de las condiciones de empleo. Por tanto, en ese instante, la costa ceutí estaba dentro de su rango de alcance.
Esta fragata es más ligera que la Mohammed VI, buque que violó las aguas territoriales españolas durante la invasión de Ceuta. Esta última es la unidad principal y buque insignia de la Marina Real marroquí, tanto por dimensiones como por capacidades: desplaza aproximadamente el triple de tonelaje que la Sultan Moulay Ismail, dispone de un mayor número de misiles antibuque y cuenta con sensores y sistemas antisubmarinos más sofisticados.
Para el Gobierno es un “hecho puntual”
Al igual que han venido haciendo varios ministros del Gobierno de España, este jueves el presidente, Pedro Sánchez, volvió a calificar la entrada de buques de guerra marroquíes en aguas de Ceuta de “un hecho puntual” y defendió que su Ejecutivo ha sido “absolutamente transparente desde el principio de la crisis”.
El líder socialista ha explicado que las Armadas de ambos países mantuvieron contactos, como hacen habitualmente de forma fluida, y que la situación quedó resuelta. Sánchez se refería así al primer incidente desvelado por el diario El País sobre la entrada no autorizada de buques marroquíes en aguas territoriales españolas entre finales de julio y principios de agosto. Sin embargo, la información obtenida por Libertad Digital y esRadio demuestra que estas incursiones no fueron un hecho aislado.






