La ministra de Vivienda Isabel Rodríguez da muestras de su nivel intelectual (y del propio sanchismo) al ser incapaz de explicar los dos decretos aprobados: “Tengo un cacao…”

La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ha sido incapaz de explicar con precisión los dos reales decretos aprobados este martes por el Gobierno durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Rodríguez ha reconocido ante los periodistas que no tenía consigo la última versión de los textos y ha evitado concretar algunos de los aspectos fundamentales de unas medidas que el propio Ejecutivo acababa de aprobar y que llevará al Congreso de los Diputados este viernes.
“Tengo un cacao”, admitía Rodríguez ante una de las preguntas de los periodistas sobre el contenido de los decretos, mientras buscaba entre los papeles que tenía sobre la mesa. “Tengo que revisar la última versión que no la tengo aquí”, insistía la ministra, que atribuía sus dificultades a que las negociaciones se habían prolongado hasta las últimas horas.
El problema se repetía durante el resto de preguntas. Rodríguez pedía a los periodistas que esperasen a disponer de los documentos para poder conocer el contenido de unas medidas que, paradójicamente, ya habían sido aprobadas por el Consejo de Ministros.
“Les hago el mismo ruego que al comienzo, van a tener los textos, van a poder analizarlos, vamos a poder compartirlo con ustedes, vamos a resolverles todas las dudad que tengan. Este texto justo no me lo he… no está aquí ni la última versión del otro porque se han estado trabajando hasta las últimas horas”, arrancaba la ministra en otra de las preguntas de la prensa, intentando salir al paso de las dudas sobre el alcance de los decretos.
“Me falta la definición final de los textos”, reconocía después Rodríguez. La ministra tampoco quiso “aventurar” cuándo entrarán en vigor las medidas, si mañana, una vez publicadas en el BOE, o si habrá que esperar a la aprobación en la Cámara Baja.
Rodríguez sí se pronunció, en cambio, sobre Urbagestión, la empresa propietaria de la vivienda de la que ha sido desahuciada Maricarmen. La ministra ha admitido que la compañía no es un “fondo buitre”, sino “una pyme buitre, muy carroñera”.
En plena defensa de las medidas aprobadas, la ministra también recurrió a conceptos como la “inteligencia política”, la “templanza” y la “generosidad” para justificar el resultado de las negociaciones internas. “Un esfuerzo que hemos tenido que acompañar también de inteligencia política. En ocasiones hay que abordar la situación con esa insteligencia y abstrayéndonos de otras circunstancias, con mucha templanza para lograr el objetivo final que es lo fundamental para llegar a mejorar la vida de la gente. Y con mucha generosidad, además de la inteligencia política de todos los que han participado en la contribución en este texto, me gustaría subrayar la generosidad”, decía la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez.
Mientras Rodríguez admitía sus dificultades para concretar el contenido de los decretos, la ministra portavoz, Elma Saiz, optaba por reivindicar el resultado político del Consejo de Ministros.
“Siempre es un orgullo ser la portavoz de este gobierno de coalición progresista presidido por el presidente Sánchez, pero hoy si cabe, esa satisfacción y orgullo es mayor”, ha dicho la ministra portavoz, Elma Saiz






