El misterioso caso del colector de ARPO, que estaba terminado (según Tejero hace un año), y del que nadie sabe nada (salvo que se ha puesto más dinero) y todo apunte a que es otra milonga

Hay obras que se eternizan.
Hay obras que se complican.
Hay obras que se encarecen.
Y luego está el Colector-interceptor de Aguas Pluviales de ARPO, en Pozuelo, que parece haber descubierto una categoría nueva de obra pública y que es aquella que está terminada pero no lo está porque ha desaparecido como le desaparece el 7 de picas entre las manos del Mago Pop.
Por si alguien no lo sabe, el famoso Colector de Aguas Pluviales es una infraestructura faraónica, vital no solo para dar luz verde definitiva a ARPO sino para estructurar la red hidráulica del municipio pero sobre la que hoy reina un silencio tan llamativo como preocupante…
Y es que el Gobierno de Pozuelo anunció solemnemente el 12 de septiembre de 2025 que las obras del gran colector habían concluido. Terminadas. Finito. Se acabó.
Y no parece que se acabase.
Según Paloma Tejero, desde aquel momento, Pozuelo quedaba protegido frente a posibles inundaciones (acojonado me quedé con lo de las inundaciones) y, además, se abría la puerta al desarrollo de ARPO, Eje Pinar y Huerta Grande.
Viva el vino.
Pero ha pasado un año y aquí estamos.
¿Alguien sabe qué ocurre con el colector?
Desde El Correo de Pozuelo ya preguntábamos en mayo por qué el Gobierno municipal había decidido practicar el noble arte del silencio administrativo sobre una infraestructura que va a permitir el desarrollo de más de 7.000 viviendas.
Y ahora no nos queda más remedio que volver a preguntar.
Porque no hay nada.
(Rien de rien, que diría Macarena o Ulecia, que ahora tenemos dos con la vuelta de Carlitos, que era el que se encargaba de la traducción simultánea en el pasado)
La propia web de la Entidad Urbanística Colaboradora (colectorpozuelo.org), está en parálisis informativa total. Parece más muerta que El Cid Campeador
Ni actualizaciones de avance, ni estados de ejecución, ni aclaraciones sobre el grado de cumplimiento de los plazos. Nada.
Un vacío digital que contrasta frontalmente con la envergadura de una actuación presupuestada en decenas de millones de euros y de la que depende el futuro residencial de miles de familias.
Pero ¿qué está pasando, insisto?
Y aquí aparece otra pequeña cuestión que tampoco estaría mal aclarar.
En diciembre de 2025 se llevó a la Junta de Gobierno Local la ratificación de una revisión extraordinaria de precios del contrato del colector.
Aquella operación fue de 1.632.357,21 euros y preguntamos entonces por la situación económica de la obra.
También llegaron rumores sobre una posible desviación muchísimo mayor.
¿Veinte millones?
No lo sabemos. Y precisamente por eso preguntamos.
Porque los rumores se combaten con información, no con silencio.
Y ahora hablan de desatinos.
Y ARPO, insisto, es una infraestructura fundamental para el futuro urbanístico de Pozuelo.
Por eso resulta difícil entender que el Gobierno sea capaz de anunciar a bombo y platillo que la obra del colector está terminada, hace un año, y después parezca haberse tragado la tierra a la hora de explicar qué sucede con ella.
¿Está terminada?
¿Está funcionando?
¿Ha sido recepcionada?
¿Quedan obras complementarias?
¿Hay problemas técnicos?
¿Está el Canal de Isabel II conforme?
¿Hay problemas económicos?
¿Hay certificaciones pendientes?
¿Y cuándo, exactamente, podrá ARPO utilizar esa infraestructura como la condición que durante tantos años se ha presentado como imprescindible para su desarrollo?
Son preguntas bastante normalitas ante tanto silencio culposo.
Porque si el colector está terminado, que nos lo enseñen.
Y si no lo está, que nos expliquen por qué dijeron que lo estaba.
Lo que no parece razonable es que una obra de 60 millones de euros, imprescindible para transformar Pozuelo, permanezca envuelta en una niebla informativa digna del más oscuro expediente.
Estuvo bien aquella foto de la tuneladora Tejero y Picazo luciendo palmito y ahora estaría mejor que nos enseñaran la foto de la obra terminada.
Porque tiempo, desde luego, han tenido…
¿O todo es una milonga como está siendo toda la legislatura?
El Capitán Possuelo






