Tejero monta un “Gran Hermano con IA”, de 3 millones de € en una ciudad sin delitos, con la excusa de controlar el tráfico pero que apunta a su tendencia orwelliana de control total. Miedo

Miedo me da…
Mucho miedo…
No me gusta que se juegue con la privacidad…
Y me da que Tejero tiene achaques orwellianos…
Ese pretexto que le gusta para controlarlo todo…
No sé…
Pero la Junta de Gobierno Local del Gran Pozuelo de Alarcón del día 8 de julio de 2026, según hemos sabido por su Acta, aprobó la adjudicación definitiva del millonario contrato para el suministro y operación de un nuevo sistema de gestión de vídeo para el control del tráfico.
¿De tráfico?
¿Control de tráfico?
Pero si en esta ciudad solo hay problemas por la mañana, generalmente de salida, y en algunos colegios (por su concentración) a la hora de entrada y salida de los alumnos.
¿Tan grave es eso para adjudicar un contrato 3.001.848,78 euros (IVA incluido) o estamos hablando de otra cosa…?
Es una inversión tan importante (se ejecutará de forma plurianual entre 2026 y 2027) y tan delicada (por lo que conlleva de controlar la información personal y su espacio) que, a nuestro entender, abre un profundo debate sobre su verdadera necesidad y la proporcionalidad del gasto público en el municipio.
Y es que el alcance técnico del proyecto dibuja un escenario de vigilancia masiva omnipresente (muy en Gran Hermano, ese mecanismo totalitario que vigila a todos los ciudadanos mediante cámaras) que ni ha sido publicado suficientemente para su conocimiento por los ciudadanos afectados ni se ha debatido políticamente su necesidad.
Y es que, amigos, el contrato incluye, como supuestas “mejoras” aportadas por la adjudicataria, la instalación de 50 cámaras adicionales equipadas con Inteligencia Artificial (IA) integrada y un sofisticado software de “sinopsis de vídeo” o vídeo condensado.
Lagarto-lagarto.
Esta tecnología de analítica avanzada es capaz de resumir horas de grabaciones en apenas unos minutos, rastreando de forma automatizada conductas, patrones y movimientos de los ciudadanos.
“Vade retro”, Satanás.
Además, el sistema integrará de forma centralizada las cámaras corporales y los dispositivos electrónicos de control que ya portan los agentes en la calle.
Y todo esto, ¿para qué?
Lo pregunto por la gran contradicción que surge al confrontar este despliegue con la realidad sociopolítica de Pozuelo.
No se entiende que el propio Gobierno municipal de Paloma Tejero presuma de forma recurrente de gestionar la ciudad con menor tasa de criminalidad y delitos de toda la Comunidad de Madrid mientras coloca un Gran Hermano que nos va a vigilar de noche y de día…
Y por 3 millones de euros.
No tiene sentido salvo que la alcaldesa quiera otra cosa…
Si los datos oficiales certifican de manera constante que Pozuelo es un oasis de tranquilidad, ¿para qué se necesitan gastar tres millones de euros en blindar tecnológicamente el término municipal?
A esto se suma que el Gobierno continúa engordando la plantilla de la Policía Municipal con una nueva convocatoria (incluido, un preparadísimo nuevo comisario) y que la inmensa mayoría de las grandes urbanizaciones del municipio, así como las pequeñas urbanizaciones intramuros de la ciudad, ya sufragan de sus propios bolsillos costosos servicios privados de seguridad con patrullas y controles de acceso las 24 horas del día.
¿Para qué queremos este abuso entonces?
La superposición de capas de vigilancia resulta tan redundante como injustificada para las necesidades reales del vecino.
Debe buscarse algo distinto o estamos ante un nuevo y caro capricho tejerino…
Y es que, insisto, más allá del despilfarro económico, el proyecto introduce serios interrogantes en materia de privacidad y derechos civiles que el Ejecutivo local prefiere esquivar.
¿Quién custodiará exactamente estas ingentes masas de datos e imágenes captadas por la IA?
(Ojo con las IAs que se retroalimentan entre ellas y todo se puede desmadrar)
¿Durante cuánto tiempo se almacenarán los historiales de tránsito de los vecinos en los servidores municipales?
Y lo más crítico: ¿quién tendrá acceso real a unas herramientas capaces de segmentar, clasificar y condensar los movimientos cotidianos de cualquier residente?
Cualquier vecino que se mueva será detectado.
Puf, pánico me da…
Con este contrato, en un municipio residencial y pacífico como Pozuelo de Alarcón, la frontera entre velar por la seguridad vial y edificar un control de corte orwelliano se ha vuelto peligrosamente difusa a golpe de talonario público.
Y no me gusta…
Nada
Y por eso lo denuncio y exijo explicaciones.
El Capitán Possuelo
(Foto IA)






