El Gobierno de la Comunidad de Madrid destina cerca de 1.000 millones para reforzar la atención a mayores, menores y personas con discapacidad

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado luz verde este miércoles a una batería de inversiones que supera los 980 millones de euros destinada a fortalecer la red pública de servicios sociales.
Los fondos permitirán ampliar y mejorar la atención a personas mayores en situación de dependencia, menores que requieren Atención Temprana y ciudadanos con discapacidad intelectual gravemente afectada, incorporando nuevas prestaciones, perfiles profesionales y criterios de calidad.
Las medidas aprobadas buscan consolidar los recursos asistenciales de la región mediante el incremento de plazas públicas, la modernización de los servicios y el aumento de la financiación destinada a entidades y centros especializados.
Más recursos para la atención residencial de mayores
La partida más elevada corresponde al ámbito de las personas mayores dependientes. El Ejecutivo autonómico ha autorizado una inversión de 581 millones de euros para garantizar el funcionamiento de 10.418 plazas residenciales de la red pública entre el 1 de julio de 2026 y el 30 de junio de 2028, dentro del nuevo Acuerdo Marco que entrará en vigor este verano.
Según explicó el portavoz del Gobierno regional, Miguel Ángel García Martín, el nuevo modelo incorpora una mejora del 20 por ciento en la financiación destinada a cada plaza residencial, así como nuevas obligaciones para los centros orientadas a combatir uno de los principales problemas que afectan a este colectivo: la soledad no deseada.
De esta forma, las residencias deberán desarrollar programas específicos de prevención, identificación temprana e intervención frente al aislamiento social. Además, se pondrá en marcha un sistema de registro personalizado que recogerá las preferencias de cada residente en aspectos relacionados con la alimentación, las actividades culturales o las propuestas de ocio.
La atención ofrecida en estos recursos incluye cuidados personales, asistencia gerontológica, apoyo psicológico, rehabilitación y acompañamiento social. A ello se suman servicios complementarios y actividades destinadas a favorecer el bienestar y la participación activa de los usuarios.
La estrategia regional para las personas mayores se completa con el denominado Plan 40-40, que contempla la construcción de 40 nuevas residencias y otros 40 centros de día mediante fórmulas de colaboración público-privada.
Este programa prevé incorporar hasta 6.000 nuevas plazas residenciales y 2.000 plazas de atención diurna, con una inversión superior a los 500 millones de euros. Asimismo, incluirá más de 300 viviendas con apoyos destinadas a personas mayores con dependencia leve, integradas en al menos cinco de los futuros complejos asistenciales.
Actualmente, la red pública regional dispone de más de 63.000 plazas sociales, de las que cerca de 36.800 están dirigidas específicamente a personas mayores dependientes.






