La Comunidad de Madrid pone en marcha el primer centro para víctimas masculinas de agresiones sexuales: Un proyecto pionero y único en España pero criticado por la izquierda

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha el primer centro especializado de España en atención a víctimas masculinas de agresión sexual, un dispositivo que comenzó a funcionar el pasado 1 de abril y que ha estado rodeado de polémica desde su anuncio por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, con críticas desde distintos sectores de la izquierda.
Un mes después de su apertura, la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado el recurso para conocer su funcionamiento de primera mano. El centro cuenta con una inversión anual de 410.000 euros y, en este primer periodo, ha atendido a siete hombres, una cifra que el Ejecutivo autonómico confía en que aumente a medida que el servicio se consolide y sea más conocido.
Desde el Gobierno regional justifican su creación en la existencia de una realidad previamente detectada en la red sanitaria pública, donde se atiende de media a alrededor de 100 hombres víctimas de agresiones sexuales. Muchos de estos casos se producen en el contexto del chemsex, una práctica que consiste en el consumo de sustancias psicoactivas en encuentros sexuales y que puede derivar en situaciones de vulnerabilidad, sumisión o pérdida de conciencia.
“Es una realidad necesaria que recoge lo que ya venían detectando distintos proyectos del tercer sector”, explica Isabel Domínguez, coordinadora del servicio y psicopedagoga. “Había iniciativas previas de entidades como Salud Entre Culturas, Imagina Más, Kogam o Apoyo Positivo, y lo que se ha hecho es unificar ese trabajo en un único recurso integrado”, añade.
El dispositivo está formado por un equipo de ocho profesionales que ofrecen atención integral desde distintas áreas: psicológica, social, sexológica, jurídica y educativa. La intervención puede ser individual o grupal y se desarrolla bajo un estricto marco de confidencialidad, con seguimiento de los casos atendidos.
“El objetivo es acompañar a la persona en todo el proceso”, señala Domínguez. “Desde atención psicológica hasta apoyo jurídico, pasando por el trabajo social si es necesaria alguna derivación”.
El acceso al centro puede realizarse por varias vías: atención telefónica de 8:00 a 19:00 horas de lunes a viernes -incluidos fines de semana-, atención presencial para casos de emergencia entre las 10:00 y las 19:00, o mediante mensajería instantánea. “También pueden contactarnos por WhatsApp de forma completamente privada”, detalla la coordinadora.
En cuanto al perfil de los usuarios, Domínguez apunta que, por el momento, predominan los hombres de mediana edad, tanto españoles como migrantes, que han sufrido agresiones en distintos contextos, especialmente en el ámbito del chemsex. “Se trata del uso de drogas en relaciones sexuales, lo que puede provocar que la persona pierda la conciencia y se den situaciones de violencia”, explica.
Respecto a la atención jurídica, el servicio busca facilitar el proceso de denuncia en un contexto de vulnerabilidad. “Muchas personas no se atreven a denunciar. El hecho de contar con un servicio anónimo y acompañado les da seguridad para hacerlo si consideran que han sido víctimas de un delito”, subraya.
Además del ámbito del chemsex, el centro atiende a varones en situación de prostitución que hayan sufrido violencia sexual, así como casos en otros entornos, como el laboral o el penitenciario. También está previsto dar continuidad a la atención de menores que ya eran tratados en recursos especializados antes de alcanzar la mayoría de edad.
“El servicio nace para dar respuesta a una realidad fragmentada”, insiste Domínguez. “No son casos aislados, sino situaciones que se venían detectando desde hace años y que ahora se abordan de forma conjunta”.
En este primer mes, han acudido siete usuarios de forma recurrente, aunque también se han incorporado nuevos casos. Algunos llegan derivados del Hospital Ramón y Cajal, con el que el centro mantiene coordinación, mientras que otros acuden por iniciativa propia.






