Isabel Díaz Ayuso presenta su nuevo plan de residencias para mayores: contempla la construcción de 40 nuevas residencias y 40 centros de día con un total de 8.000 plazas

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado este lunes el Plan Residencial 40-40, una iniciativa que contempla la construcción de 40 nuevas residencias y 40 centros de día en la región, con un total de 8.000 plazas, además de escuelas infantiles, 300 viviendas con apoyos y un refuerzo tecnológico “para cuidar mejor” a los usuarios.
El proyecto, presentado desde la Residencia y Centro de Día para personas mayores Amavir Valdebernardo, prevé 6.000 plazas residenciales y 2.000 de atención diurna. De ellas, al menos 3.200 se integrarán en la red pública, mientras que el resto corresponderá a centros privados a los que se podrá acceder mediante un ‘cheque servicio’, con una inversión privada estimada en 500 millones de euros.
Según ha explicado la presidenta, y tal y como es habitual en el Ejecutivo regional, el plan se apoya en la colaboración público-privada para agilizar la construcción y gestión de nuevos recursos: “Se basa en un modelo de colaboración público-privada para que las empresas puedan construir y gestionar nuevos centros a más velocidad. Es decir, que ampliamos la oferta asistencial sin cargar todo el peso sobre el contribuyente”.
La primera, en Las Rosas, y la segunda en El Cañaveral
Las primeras actuaciones ya están en marcha. La primera residencia se ubicará en Las Rosas, en el distrito de San Blas, donde las obras han comenzado, mientras que el segundo proyecto se levantará en El Cañaveral, en Vicálvaro.
En total, los nuevos centros se distribuirán por 13 distritos de la capital y 18 municipios de la región, como Leganés, Móstoles, Alcalá de Henares o Boadilla del Monte, entre otros.
Las residencias tendrán un tamaño más reducido, con un máximo de 150 plazas, y al menos la mitad de las habitaciones serán individuales, en línea con un modelo que busca entornos más personalizados.
Viviendas con apoyos
Una de las principales novedades del plan es la incorporación de viviendas con apoyos destinadas a personas mayores con dependencia leve o moderada, con el objetivo de favorecer su autonomía. Estos espacios estarán diseñados para garantizar privacidad y vida independiente, aunque con acceso a servicios como fisioterapia, terapia ocupacional o asistencia domiciliaria.
Las viviendas estarán equipadas con sistemas domóticos, conexión wifi, dispositivos de seguridad —como detectores de caídas o alertas ante incendios— y soluciones avanzadas de teleasistencia. Contarán con cocina, salón, dormitorio y baño adaptado, además de zonas comunes orientadas a fomentar la convivencia y la actividad física.
Asimismo, los complejos incluirán equipamientos como gimnasio, comedor, talleres y espacios exteriores, y permitirán a los residentes utilizar servicios de los centros de día o residencias asociados.
Unidades de convivencia
El plan también incorpora medidas para familias con hijos con discapacidad. En este sentido, Díaz Ayuso ha señalado que se han adaptado los recursos para dar respuesta a esta realidad: “Lo que hemos hecho es atender a esta realidad y ahora ellos y sus hijos van a poder vivir en los mismos centros para decidir juntos su plan de vida”. Además, se habilitarán plazas específicas para personas con discapacidad con mayor grado de autonomía, con el fin de facilitar su cercanía a sus familiares.
La presidenta ha calificado el Plan 40-40 de “histórico” por su alcance y por el modelo asistencial que propone.






