Decenas de miles de venezolanos aclaman a María Corina Machado (Premio Nobel de la Paz y líder de la resistencia del régimen bolivariano) en la Puerta del Sol al grito de «¡libertad!»

Una multitud -unos 40.000 según algunas fuentes– se apiñaba en la Puerta de Sol y se extendía por las calles adyacentes mucho antes de que la líder de la oposición venezolana llegara y se dirigiera a lo que más valora: «La gente».
Miles de personas se agolpaban bajo el reloj que da las campanadas para el cambio de año. Eran venezolanos que votaron –o lo intentaron– el 28 de julio de 2024 en masa a la candidatura del, en este momento, convaleciente Edmundo González–Urrutia, el representante en las papeletas de la líder de Vente Venezuela, después de que la dictadura la proscribiera a ella.
Esa «gente», su palabra favorita, fue el factor determinante para que la dictadura quedara en evidencia tras el monumental fraude electoral de hace dos años y la que, está segura, logrará que vuelva la democracia a Venezuela.
La Premio Nobel de la Paz no acusó el cansancio de una gira extenuante por Europa que siguió a su viaje a Estados Unidos y antes a la aventura de salir de Caracas en una operación que, sin duda, dará paso a un guión de película o de una serie de suspense y aventura. María Corina, –para los suyos y para el resto basta su nombre de pila– goza de la libertad tras pasar un año y medio oculta en la clandestinidad en Venezuela.






