¿Alguien sabe qué pasa con aquel contrato de las carrozas de la Cabalgata de RRMM que había parado el TAC por los líos de Quesada? Es que ha vuelto a haber complicaciones gordas

Lo hemos dicho muchas veces: Por la Caridad entra la Peste. No se puede hacer una buena obra, por buena que parezca, a una persona rebotada solo por el hecho de echarle una mano…
Y eso es lo que le están pasando a Paloma Tejero con Daniel Quesada. Las tropelías del murciano acabarán con su protectora la alcaldesa. Y entonces vendrá el llanto y el crujir de dientes.
Viene esto a cuanto porque todo indica que el famoso (y vergonzoso) contrato de las carrozas de la Cabalgata de Reyes del Gran Pozuelo de Alarcón aún colea y eso que el Junta de Gobierno Local hizo lo posible y lo imposible para tapar el enjuague que el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid había descubierto.
Hagamos memoria, resumiendo para no cansarles…
El 22 de octubre de 2025, en plena tormenta judicial por el contrato de las carrozas de la Cabalgata de Reyes 2026, la Junta de Gobierno Local de Pozuelo de Alarcón (PP) aprobó de urgencia el expediente UCN/2025/175.
Nadie entendía nada. Luego se supo que había problemas graves.
Con un título tan largo como revelador (“Autorización a la Asesoría Jurídica para ejercitar las acciones que procedan en relación con el contrato de alquiler de las carrozas de la Cabalgata de Reyes”), aquel acuerdo pretendía ser el escudo legal que evitara el naufragio total de un procedimiento ya tocado por el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid (TAC).
Alguien se había pasado de listo (presuntamente Daniel Quesada que es el perejil de todas las salsas festivas para darle un sabor amargo) y el TAC le pilló con el carrito del pescado por su mal olor.
¿Pero qué quedó realmente de aquella autorización de emergencia que contamos aquí?
Nadie lo sabe a ciencia cierta. Y es raro porque, en teoría, todo resultó ser un éxito.
¿O queda aún algún fleco con olor a quesadilla y por eso no se dice nada?
La cosa estaba chunga en aquel momento. Solo seis días antes, el TACP había estimado parcialmente el recurso de TODOELSHOW S.L. y declarado desproporcionada la exigencia de solvencia técnica del expediente original (2025/PA/030): Pedir 500.000 € facturados en un solo contrato para un alquiler de 226.000 € era, según el tribunal, un disparate que vulneraba el principio de proporcionalidad.
El Gobierno tenía diez días hábiles para corregir o ver paralizado todo el procedimiento. Y con la Cabalgata a menos de tres meses vista, el pánico era comprensible.
La respuesta fue la clásica del Gobierno Tejero: Aprobar por la vía de urgencia la autorización UCN/2025/175 y, al día siguiente, 23 de octubre, crear un expediente nuevo (2025/PA/038) con los pliegos maquillados.
La Asesoría Jurídica hizo los deberes a contrarreloj: Bajó y justificó la solvencia del nuevo contrato, aclaró las prestaciones accesorias de servicios e, incluso, evitó recurrir la resolución del TACP. Fue una decisión inteligente porque de haberla recurrido se habría alargado el litigio hasta bien entrado 2026 y adiós cabalgata.
Resultado: El nuevo contrato se salvó. O eso nos dijeron. La misma Junta de Gobierno adjudicó finalmente el alquiler de las carrozas a Fools Entertainment, S.L. por los 749.840 € previstos (cuatro años).
Objetivo cumplido.
Pero el precio político y de credibilidad fue altísimo para el Gran Pozuelo de Alarcón…
Aquella autorización urgente no fue más que un parche de emergencia para tapar errores de principiante: Pliegos mal redactados, solvencia inflada, opacidad en la descripción del objeto (disfrazado como “remolques y semirremolques” para que pase desapercibido) y una gestión que necesitó un tribunal para que alguien dijera “esto no se hace así”.
Hoy, el expediente UCN/2025/175 duerme en un cajón del Portal de Transparencia, mencionado solo en el acta del 22 de octubre.
Hasta aquí el recuerdo de aquellos hechos mal olientes, según pudimos investigar. Todo está publicado.
Pero ¿aquella locura terminó del todo..?
¿O hay otras cosas han quedado enganchadas a ese contrato extraño?
Lo pregunto porque hay rumores en el Pasillo del Infierno que aseguran que sigue el lío con el dichoso contrato. Y un lío gordo. Pero nadie suelta prenda.
¿Alguien sabe en qué lío se ha vuelto a meter Daniel Quesada y su externo clan murciano?
Yo no lo sé. Lo averiguaré. No está todo cerrado y terminará oliendo mal.
No está cerrado del todo. Quedan flecos. Esos flecos por los que todo se lleva tan en secreto y, según me cuentan, nada fácil de solucionar…
Puf…
Seguiremos informando…
La Piraña del Meaques






