El drama que no cesa: Cada hora, 33 mascotas son abandonadas en España. Más de 292.000 animales de compañía fueron abandonados o recogidos en nuestro país durante 2024

Han pasado casi cuarenta años desde que la Fundación Affinity lanzara aquel lema que aún hoy muchos recuerdan: “Él nunca lo haría”. Corría 1988 y por primera vez en España una campaña ponía rostro y emoción al abandono animal. Cuatro décadas después, ese mensaje sigue vigente porque el problema, lejos de remitir, se agrava.
Según el estudio Él nunca lo haría 2025, elaborado por la propia Fundación Affinity, más de 292.000 animales de compañía —casi 174.000 perros y 118.000 gatos— fueron abandonados o recogidos en nuestro país durante 2024. Eso equivale a 33 mascotas cada hora, la cifra más alta de los últimos cinco años.
Los refugios españoles señalan un motivo recurrente: las camadas no deseadas, responsables del 16 % de los abandonos. A ellas le siguen la pérdida de interés por el animal (14 %), los cambios de domicilio (12 %), el fin de la temporada de caza (11 %), los problemas de comportamiento (10 %) y las dificultades económicas (7 %).
El informe subraya que el abandono no entiende de edad ni de raza: afecta tanto a cachorros como a adultos y animales mayores. El 60 % de los perros que llegan a las protectoras son adultos, el 24 % cachorros y el 16 % seniors. En los gatos, casi la mitad (49 %) son crías, lo que refleja la magnitud del problema de las camadas sin control.
El estudio destaca un dato alarmante: tres de cada cuatro animales abandonados no llevan microchip.
Solo el 25 % de los perros y un exiguo 5 % de los gatos recogidos estaban correctamente identificados. La consecuencia es directa: un animal con chip tiene entre cuatro y cinco veces más posibilidades de reencontrarse con su dueño.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 confirma esta tendencia. En su primer informe sobre protección animal en España, señala que el 95 % de los gatos y el 70 % de los perros recogidos en centros municipales carecen de chip. “La identificación es la medida más eficaz para evitar el abandono y garantizar la devolución rápida en casos de extravío”, insiste el ministerio.
La mayoría de refugios españoles registran más ingresos de animales que adopciones, lo que provoca saturación y falta de recursos.
El Plan Estatal de Acción contra el Abandono, actualmente en preparación, pretende revertir esta situación con apoyo técnico y financiero a los municipios.
Porque, aunque la ley obliga a los ayuntamientos a hacerse cargo de los animales abandonados, solo el 21 % dispone de un centro propio. Un 42 % recurre a servicios externos y uno de cada cuatro consistorios admite no tener medios para atender a los animales que vagan por la vía pública.






