Pedro Sánchez sale escaldado de su visita a Egipto, según X: Un encuentro efímero y forzado con Trump y posterior sorpresa del americano al preguntarle por el gasto en defensa

En un momento de alta tensión geopolítica, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó este lunes 13 de octubre de 2025 a Sharm El Sheij, en Egipto, para asistir a la ceremonia de firma de un histórico acuerdo de paz entre Israel y Hamás, mediado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El evento, organizado por el gobierno egipcio, reunió a líderes mundiales en un intento por poner fin al conflicto en Gaza, con la liberación de rehenes israelíes y la retirada parcial de tropas.
Sánchez, que no formaba parte inicial de los invitados principales, se hizo invitar por El Cairo para representar a España en esta cumbre clave para la estabilidad regional.
Su presencia, sin embargo, se vio eclipsada por un breve intercambio con Trump que ha generado un torbellino de reacciones en las redes sociales.
El encuentro entre ambos líderes duró apenas unos instantes, capturado en vídeos virales que circulan por X y este es un resumen de lo que se ha publicado en esa red social.
En las imágenes, Trump extiende la mano a Sánchez con una sonrisa amplia, pero el saludo se torna tenso cuando el estadounidense intenta tirar del brazo del español, gesto que este resiste con firmeza, manteniendo una expresión seria pero compuesta.
El apretón de manos, acompañado de una palmadita en la mano por parte de Trump, no supera los 13 segundos, según el análisis de los clips compartidos, donde se ve a Sánchez retrocediendo rápidamente para unirse al resto de delegaciones.
Usuarios en X han calificado el momento como “histórico por lo incómodo“, destacando la cara de Sánchez al apartarse, como si se hubiera “comido 20 sapos” al no ser el centro de atención en un acto dominado por el mediador estadounidense.
“Trump tirándole del brazo y Sánchez no dejándose: imagen de resistencia”, tuiteó un observador, elevando el gesto a símbolo de la autonomía europea frente al poderío de Washington.
Pero el verdadero pulso se dio en las palabras de Trump durante la cumbre. Al saludar a Sánchez, el magnate neoyorquino ironizó sobre el controvertido tema del gasto en defensa de España en la OTAN:
“¿Estáis con el PIB? Llegaremos a eso“, lanzó con sorna, aludiendo directamente al rechazo español a elevar el presupuesto militar al 5% del PIB, exigencia que Trump ha impulsado desde su regreso a la Casa Blanca.
Esta pulla no es casual: hace apenas unos días, en el Despacho Oval, Trump había arremetido contra Sánchez, sugiriendo que “quizás habría que echar a España de la OTAN” por no cumplir con los compromisos de la Alianza Atlántica.
“Tenemos un rezagado, que es España”, remató el presidente estadounidense en declaraciones previas a la cumbre, recordando que España es uno de los pocos miembros que no alcanza ni el 2% acordado en 2014, mucho menos el ambicioso 5% propuesto por Trump para contrarrestar amenazas globales.
La alusión ha reavivado el debate en X sobre la posición de España en la OTAN. Críticos del Gobierno, como usuarios afines a la derecha, ven en las palabras de Trump una humillación merecida: “Sánchez nos ha dejado en ridículo, dando la imagen de un país poco serio”, escribió un tuitero, exigiendo un aumento inmediato del gasto para evitar la “expulsión”.
Por el contrario, defensores de Sánchez celebran su “resistencia” como un acto de soberanía: “España es la línea divisoria entre ser felpudo de Trump o mantener autonomía”, argumentó un activista, subrayando que el Gobierno prioriza el bienestar social sobre “la bronca armamentística” de Washington.
Margarita Robles, ministra de Defensa, ha respondido con “máxima tranquilidad” desde Moncloa, reafirmando el compromiso español sin ceder a presiones.
Esta visita, enmarcada en el “Edad de Oro del Medio Oriente” proclamado por Trump tras la ovación en la Knéset y la liberación de rehenes, deja a España en una encrucijada.
Al final, Sánchez regresa con una foto incómoda pero simbólica, recordando que la diplomacia no siempre es un desfile triunfal.
En un mundo polarizado, el breve roce con Trump –literal y figurado– expone las fisuras de la OTAN y el costo de desafiar al gigante americano.
¿Llegará España al 5%? Por ahora, el PIB español –y su presupuesto– sigue siendo el talón de Aquiles en la agenda transatlántica.
El Atalayero





