La alcaldesa Tejero, como forastera, no se ha enterado aún de que Pozuelo es rico gracias a sus rentistas y pensionistas y despreciarlos con la Tasa de Basuras terminará castigando al PP

No me puedo creer que la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero no conozca la idiosincrasia de esta ciudad. No me lo creo. Ya lleva dos años largos de legislatura (los cuatro años de concejalas no cuentan porque ni se enteró de por donde andaba) y me parece imposible su desconocimiento. Y, como me parece imposible, pienso que está jugando, políticamente, con fuego electoral al premiar a las Familias Numerosas frente a los Pensionistas y Rentistas…
También puede ser que gobierne de oídas y que eso de las Familias Numerosas le suene a algo importante porque en Madrid hablan mucho de ellas…
Pero la realidad es que está llevando a cabo un error de primero de políticas…
Vamos a ver, alcaldesa…
Pozuelo de Alarcón no es rico porque aquí se trabaje más que en ningún otro sitio de España ni porque las Familias Numerosas sean tropecientas y haya que mimarlas con las bonificaciones de la Tasa de Basuras (que dicho sea de paso, está muy bien). No. Pozuelo es rico por sus rentistas y pensionistas, esos a los que desprecia ilegalmente al obligarles a pedir uno a uno esas míseras bonificaciones que se ha inventado cuando lo que tenía que haber hecho es reducirlas a lo mínimo posible.
Y esa es la verdad política que la alcaldesa Paloma Tejero tendría que haber abordado pero que, al parecer, no entiende o no quiere entender.
Pozuelo de Alarcón no es una ciudad al uso, señora.
El último informe de la Agencia Tributaria (sobre el IRPF de 2023) lo deja claro: Un tercio de toda la renta bruta de Pozuelo (exactamente el 33,3%) procede de rentas del capital, de ganancias patrimoniales y de inversiones.
Es decir, de vecinos que viven de sus ahorros, de su patrimonio y de su inteligencia financiera.
A ellos hay que sumar los pensionistas, 14.974 según la Seguridad Social, que aportan otros 343 millones de euros al total de los ingresos del municipio.
Si se suman ambos grupos (aunque entiendo que hay matizaciones que hacer sobre ello pero es necesario hablar con sencillez) el resultado es demoledor: el 41,25% de la riqueza total de Pozuelo proviene de ingresos pasivos, de personas que hoy no trabajan pero que sostienen, con su consumo, con sus impuestos y con su estabilidad, la prosperidad de esta ciudad.
Y sin embargo, la alcaldesa los desprecia. Es inaudito.
Paloma Tejero ha decidido que la prioridad son las familias numerosas. Muy bien, nadie discute la necesidad de ayudar a quienes crían hijos en tiempos difíciles. Es necesario apoyarlas. Pero en Pozuelo, las familias numerosas solo son el 13,5% de los hogares, unas 3.753 familias. Y los rentistas y los pensionistas, en cambio, son muchos más. Casi el 40% de la población. Y, además, son los que pagan, los que consumen, los que mantienen el nivel de vida, los que llenan los comercios, los que pagan su basura sin rechistar. Y, más aún, los que votan. Y votan PP.
¿Por qué Tejero no se comporta con los mayores como con las Familias Numerosas?
El voto de los rentistas y pensionistas es el voto sólido del PP de toda la vida en Pozuelo. El voto de quienes han creído en la estabilidad, en la propiedad privada, en el ahorro, en el esfuerzo y en la recompensa. Es esa clase media alta que hizo de Pozuelo un modelo de prosperidad. Son el corazón ideológico y fiscal del municipio. Y, sin embargo, Paloma Tejero, que ni siquiera es de aquí, los trata como si fueran una molestia administrativa y los castiga.
El ejemplo más claro, como decía más arriba, es la Tasa de Basuras. Mientras las familias numerosas reciben automáticamente la rebaja, los pensionistas y rentistas deben solicitarla. Algo que, además, es ilegal.
Los mayores tienen que “pedirla”, como si fuera una limosna. Aunque sus datos estén ya en el INSS o en la Agencia Tributaria, el Gobierno de Pozuelo los obliga a hacer un trámite innecesario, injusto, obsoleto e ilegal.
Sin duda, es un desprecio a quienes han sostenido este municipio con sus impuestos durante toda una vida y han dado a esta ciudad la fama que tiene.
Pozuelo no es Fuenlabrada, señora, aunque su política obsesiva por las viviendas públicas de “alquiler asequible” quiera igualar las ciudades.
En Fuenlabrada, el 87,4% de la renta proviene del trabajo. En Pozuelo, solo el 66,7%. Esa es la diferencia entre una economía que vive del salario y otra que vive del patrimonio. Y el patrimonio, señora Tejero, no cae del cielo. Se construye, se conserva, se transmite.
Paloma Tejero ha cometido un error político monumental al confundir la sociología de Pozuelo con la de cualquier otro municipio madrileño. No sabe dónde está. No entiende que la verdadera riqueza de esta ciudad no está en la nómina sino en la renta. No en el trabajo asalariado sino en el ahorro acumulado. No en los “beneficiarios”, sino en los contribuyentes.
Pero los rentistas y los pensionistas no piden favores, solo exigen respeto y esta alcaldesa se lo niega.
Representan más de dos quintos de la economía local y más de un tercio del electorado fiel del PP pero a ELLA le da igual.
No se entera de que si continúa humillándolos con trámites absurdos y políticas miopes, Pozuelo empezará a girar políticamente. Porque incluso la lealtad más sólida tiene un límite cuando se siente despreciada.
Pozuelo de Alarcón es lo que es, insisto, gracias a sus rentistas y sus pensionistas. Es así y así hay que entender la ciudad. Y los vecinos están satisfechos de ello. Quieren esta ciudad tal como es. Viven aquí porque quieren vivir en ella.
No reconocerlo no es solo una torpeza política.
Es una falta de respeto histórica que pasará factura al PP.
Y lo peor es que, con su desprecio a los rentistas y pensionistas, está logrando enfadarlos en otro claro ejemplo de la política de estas tres forasteras (Tejero, Picazo y Molares) que, como desconocen la idiosincrasia de la ciudad, están haciendo lo único que tienen prohibido hacer.
El Capitán Possuelo





