La alcaldesa Piquet vuelve a exigir con valentía el cierre inmediato del centro de MENAS de Alcalá y vuelve a servir de ejemplo a la alcaldesa Tejero de Pozuelo respecto al CREADE

Estimado Capitán:
A propósito de la nueva carta que la alcaldesa de Alcalá de Henares Judith Piquet exigiendo exigir al delegado del Gobierno Francisco Martín el cierre inmediato del centro de inmigrantes menores no acompañados y que la Comunidad de Madrid apoya, le dejo unas líneas defendiendo la valentía de la señora Piquet con la esperanza que la alcaldesa de Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero la imite en defensa de esta ciudad.
Esperando su consideración, empezaré diciendo que en la política local hay dos tipos de alcaldes: Los que se limitan a calentar la silla y los que defienden a su ciudad con uñas y dientes, aunque eso suponga enfrentarse al mismísimo Gobierno de España como es el caso de Judith Piquet.
La alcaldesa popular de Alcalá de Henares es una mujer valiente, activa, combativa, que no se deja arrinconar por las imposiciones arbitrarias de Pedro Sánchez ni por las ocurrencias de su delegado en Madrid Francisco Martín. Y eso es de admirar. Por lo menos, yo lo admiro.
Y la admiro porque Piquet lo ha vuelto a demostrar enviando una carta a la Delegación del Gobierno en la que exige el cierre inmediato del centro de inmigrantes menores de edad no acompañados y que lleva abierto en su municipio hace casi dos años.
Un centro que, como bien recuerda la regidora complutense, se implantó “sin consulta ni notificación previa al Ayuntamiento” y que se vendió como temporal y de reducida capacidad.
Pero la realidad es bien distinta. Por él han pasado ya más de 10.000 personas y hoy alberga a cerca de 1.400 residentes. Una auténtica imposición que ha sobrecargado los servicios públicos de la ciudad y ha generado un evidente malestar vecinal.
La denuncia de Piquet no es contra los inmigrantes, como algunos intentan manipular. Su crítica apunta a la falta de dignidad en el trato que reciben.
“No parece el alojamiento ni el trato más digno y humanitario para centenares de personas, hacinados en carpas, sin planes formativos ni ocupaciones, que deambulan por la ciudad todo el día”, escribió la alcaldesa en su carta.
Y es que su voz recoge el sentir de unos vecinos que, pese a su comportamiento ejemplar, se ven obligados a soportar una presión añadida en instalaciones deportivas, zonas verdes, recogida de basuras o atención sanitaria.
Y la Comunidad de Madrid respalda con firmeza a Piquet, a través de su portavoz Miguel Ángel García y de la consejera de Familia Ana Dávila, que no han dudado en denunciar esta “política migratoria temeraria” y exigir el cierre de estos macrocentros.
La actitud de la alcaldesa de Alcalá es la que cabe esperar de una líder municipal responsable: Valentía, coherencia y defensa de los intereses de su ciudad frente al abuso del poder central.
Judith Piquet no se esconde, no se resigna, no calla. Exige respeto a su municipio y dignidad para las personas que el Gobierno hacina en condiciones impropias.
Esa es la verdadera política municipal: Escuchar a los vecinos, levantar la voz y plantar cara al abuso del Gobierno central que mira para otro lado, pasa de todo y usa a municipios como Alcalá o Pozuelo como simples contenedores humanos, trasladando a los inmigrantes como si fueran paquetes y abandonándolos a su suerte.
Y aquí es donde inevitablemente surge la comparación con Pozuelo de Alarcón. Porque nuestra alcaldesa Paloma Tejero se encuentra en parecida situación: El Gobierno de Pedro Sánchez quiere imponer en nuestro municipio un centro de menores inmigrantes no acompañados, sin las condiciones adecuadas y con el rechazo mayoritario de los vecinos. Sin embargo, lejos de adoptar la actitud “guerrera” de Judith Piquet, lo que estamos viendo en Pozuelo es titubeo, improvisación y declaraciones tímidas que no inquietan a nadie en la Moncloa ni en la Delegación del Gobierno.
Y eso debe cambiar. Y el espejo en que mirarse lo tiene en la alcaldesa de Alcalá de Henares. No hay otra forma de actual ante la política depredadora de Pedro Sánchez. Basta ya de barra libre y que lo aguanten las ciudades del PP.
Judith Piquet está demostrando que se puede plantar cara a Sánchez y a Francisco Martín desde el municipalismo. Que la defensa del interés local está por encima de la obediencia al poder central. Que se puede ser “guerrera” sin complejos. Esa es la alcaldesa que hoy necesita Alcalá de Henares. Y, sobre todo, ese es el ejemplo que debería seguir Pozuelo de Alarcón si quiere ser tomada en serio.
Juan Pozuelo






