¿Alguien sabe dónde está el dinero que se sacó de la subasta de las 68 parcelas públicas y que, en teoría, estaban valoradas en más de 43 millones de € porque, venderse, se vendieron?

Que el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón no tiene dinero ya no cotiza. Está asumido. Tiene presupuestado más de 170 millones de euros pero no tiene dinero. De hecho, el pasado 17 de julio, la alcaldesa Tejero tuvo que convocar una Junta de Gobierno Extraordinaria y Urgente para aprobar un Suplemento de Crédito y poder pagar Gastos Corrientes.
Bien…
Pero la pregunta del millón de euros es:
¿Cómo es posible esto si el Gobierno del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón ha vendido (perdón, “enajenado”, para disimular), a lo largo de este año, 68 parcelas agrupadas en 13 lotes y valoradas en 43,3 millones de euros?
¿Cómo que no hay dinero?
¿Perdón?
Si el Ayuntamiento ha ingresado decenas de millones por esa venta ¿cómo es posible que no pueda pagar gastos corrientes como la luz, por ejemplo?
¿Dónde está el dinero de las parcelas?
¿Cuánto se ha recaudado realmente en esa subasta?
¿Se vendió todo al precio previsto o se cerraron chollos por la puerta de atrás?
Llamarlo “enajenación” es un truco barato para llevar a cabo una venta masiva de suelo público, del patrimonio de todos los vecinos, que no estaba en el programa electoral de Tejero.
Y si se vende, hay que explicar hasta el último céntimo.
Pero aquí, silencio.
Paloma Tejero, Lucía Molares, Miriam Picazo. Ustedes defendieron la operación como “optimización de recursos”. Pero hoy Pozuelo está usando dinero de la hucha de los vecinos para tener liquidez y pagar facturas.
¿Optimización… o despilfarro?
Esto no va de política. Va de cuentas claras. Va de exigir lo mínimo:
¿Cuánto se recaudó y dónde está ese dinero?
Esto va de explicar por qué un Ayuntamiento rico, que acaba de vender suelo por más de 43 millones, aprueba créditos extra para gastos ordinarios.
No cuela lo de “todo está fiscalizado”. La transparencia no es colgar PDFs incomprensibles. Es dar la cara y explicar a los vecinos qué se hizo con su dinero. En público. Con números. Sin rodeos.
Pozuelo tiene uno de los presupuestos por habitante más altos de España. Y, sin embargo, gasta su patrimonio y acaba pidiendo suplementos para sobrevivir.
Algo huele mal. Muy mal.
¿Dónde está el dinero, señoras Tejero, Molares y Picazo?
No hay eufemismos que tapen esta pregunta.
Y hasta que la respondan, la sombra de la mala gestión (o algo peor) seguirá sobrevolando el Ayuntamiento.
Y nosotros pidiendo explicaciones.
Juan Manuel Sánchez






